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Recinto DINA - "La Venda Sexy"

("La Discotéque" o "Venda Sexy")

Santiago

Primera foto: Cortesia de Julio Oliva

"La Discotéque o Venda Sexy" era otro de los recintos secretos de detención y tortura que mantuvo la DINA. Junto con Londres 38, José Domingo Cañas y Villa Grimaldi, "La Discotéque o Venda Sexy" es uno de los lugares donde permanecieron muchos presos políticos que fueron subsecuentemente hechos desaparecer por la DINA, y que son parte de la denominada lista de los 119 detenidos-desaparecidos. Por ejemplo, los hermanos Mario Fernando y Nilda Patricia Peña Solari, fueron vistos allí, así como muchos otros, antes de desaparecer, incluyendo a: Ida Vera Almarza, Isidro Pizarro Meniconi, Luis Mahuida Esquivel, Antonio Soto Cerna, Luis Gonzáles Mella, Felix De la Jara Goyeneche, Marta Neira Muñoz, César Negrete Peña, Gerardo Silva Saldivar, Renato Sepúlveda Gajardo, María Joui Petersen, Francisco Rozas Contador, Jorge Eduardo Ortiz Moraga, Jorge Herrera Cofré, Ramón Labrador Urrutia, Luis San Martín Vergara. En todos estos casos testigos confirman haber visto por última vez a dichas personas en este centro de detención.

"La Discotéque o Venda Sexy" era una casa ubicada en Santiago en el sector de Quilín, en la calle Irán No 3037, cerca de la intersección con calle Los Plátanos, en la comuna de Ñuñoa (Coordenadas: 33°28′58.61″S 70°35′15.28″O / -33.4829472, -70.5875778). Se desconoce el nombre en jerga militar. La 'Venda Sexy' funcionó desde finales de 1974 y hasta mediados de 1975, en forma paralela a Villa Grimaldi. Aparentemente la casa era utilizada por un equipo operativo distinto a los que funcionaban en Villa Grimaldi, puesto que había diferencias en las formas de operar y en los antecedentes sobre las identidades de los agentes. Se presume por testimonios de ex agentes y ex colaboradores que ese centro estaba conformado por Carabineros. Los detenidos permanecían con la vista vendada, varios en una misma pieza, pero separados los hombres de las mujeres.  Los agentes del equipo operativo funcionaban dentro de un horario similar al común de la jornada de trabajo y luego salían del lugar dejando a los prisioneros a cargo de los guardias. Fuera de ese horario no se torturaba y las normas más estrictas se relajaban, dependiendo de la voluntad de los guardias. El recinto tenía música ambiental permanente, razón por la cual era conocido como "La Discotéque".

Los métodos de tortura se diferenciaban del de los otros recintos en cuanto se enfatizaban las vejaciones de tipo sexual. La violación de las detenidas y otros abusos sexuales de parte de guardias y agentes eran práctica corriente. También los detenidos varones eran víctimas de tales vejaciones. La parrilla y las corrientes aplicaciones de electricidad eran, asimismo, práctica habitual en el recinto. Los episodios de tortura se alternaban con frecuencia con períodos de relajación y aún amabilidad de parte de los agentes, como método para tratar de obtener la información requerida. La declaración de una ex presa política que estuvo detenida en este recinto describe el tipo de tratos a los que eran sometidos: “...era una casa de dos pisos con subterráneo, con piso de parquet, una ventana redonda en el baño y una escalera de mármol, impresionante, muy grande, curva y ancha. Continuamente había música estridente, e incluso una vez pusieron en la pieza dos discos con la música a todo volumen, que nos produjo una terrible sensación. Fui bajada a un subterráneo donde comenzaron a torturarme a golpes, corriente, etc. Esa noche dormí en una pieza común que al parecer estaba destinada a los nuevos detenidos. Al día siguiente fui llevada a una pieza de mujeres, lugar donde vi a numerosas personas que estuvieron conmigo. Continuamente, además, entraban individuos a la pieza que nos vejaban de todas las formas imaginables y posibles...”.

Un testigo varón declaró en el proceso en el que se investigaba la desaparición de Marta Neira Muñoz, que en este recinto había sido violado por un perro especialmente amaestrado para tales deleznables actos y que mantenían los agentes en el subterráneo del inmueble.

Al igual que con otros centros de detención, la dictadura negó la existencia de este recinto. En Noviembre de 1979, el Ministro del Interior Sergio Fernández Fernández,  declaró que la tenencia del inmueble ubicado en el sector de Quilín no había podido ser constatada puesto que su propiedad no figuraba en el acta de entrega de la DINA. En Enero de 1980 Manuel Contreras Sepúlveda declaró, ante el juzgado, que dicha propiedad fue un cuartel de la DINA y que como la disolución de la DINA y la creación de la CNI constituyeron un solo acto, no fue necesario levantar un acta de entrega.

Hoy en el lugar vive un empresario que compró la casa a bajo precio hace ocho años y nunca se enteró que había sido centro de tortura hasta varios años después. “Es súper complicado vivir acá, hay que ser fuerte de espíritu. Mis hijos han tenido problemas. Mi hijo menor y el que está en el medio, ven cosas, personas. A veces ven a un niño”, dijo a The Clinic.

 

Fuentes de Información: Informe Rettig; “La represión política en Chile: los hechos”; La Nacion; The Clinic; El Mercurio; El Dinamo; Archivo Memoriaviva;


El Pais

16 de Enero 2000

El horror en Venda Sexy

Después de una sesión de parrilla, amarrado desnudo con los brazos y piernas abiertas sobre un catre metálico para reforzar el efecto de las descargas eléctricas, le colocaron una pistola en la sien, le inyectaron pentotal y fue colgado con las manos amarradas atrás mientras era golpeado y quemado con cigarrillos. El lugar de tortura se llamaba Venda Sexy. La víctima perdió la consciencia y no recuerda el tiempo que fue torturada, aunque, por lo que le contaron luego, las sesiones duraban entre una y dos horas.En Villa Grimaldi fue entregado a otro equipo de interrogadores. "Nunca vi su rostro porque siempre tuve los ojos vendados. Oía lo que decían y podía apreciar el ruido del arma con la que me amenazaban. En un momento se me despegó la venda y pude ver a seis individuos a mi alrededor. Uno de ellos manejaba un tocadiscos a todo volumen para ocultar mis alaridos". Los agentes de la policía política de Pinochet que detuvieron a Pedro Mata iban a cara descubierta. Eran los mismos que luego le torturarían, aunque entonces el detenido no lo sabía.


Primera Linea

Jueves 14 de Junio 2001

Querella por niños rehenes contra Pinochet, Contreras y Ceballos

El secuestro sistemático de niños para extorsionar a sus padres y lograr su captura fue una deleznable práctica que utilizaron la DINA, la SIFA y la CNI. El Codepu recogió cinco casos y presentará este mediodía el libelo. Impactante testimonio de una mujer que a los tres años fue secuestrada en Villa Grimaldi y en un hogar de Carabineros Ese es el crudo contenido de la querella que presentará este mediodía el Consejo de Defensa de los Derechos del Pueblo (Codepu) contra el procesado general (r) Augusto Pinochet, y los cabecillas de las disueltas Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) y el Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea (SIFA), generales (r) Manuel Contreras y Edgar Ceballos, respectivamente.

En la acción judicial, que será interpuesta por el abogado Hiram Villagra ante el juez Juan Guzmán, se relatan los casos de cinco niños secuestrados en los primeros años del régimen, unos retenidos en sus casas -en las llamadas "ratoneras" o trampas que llevados a centros de detención como Villa Grimaldi o derivados a hogares de menores de Carabineros sin que nadie lo supiera.

El hecho cobra especial importancia luego que en Argentina el juez Gabriel Cavallo remeció el escenario judicial trasandino al declarar la nulidad de las leyes de obediencia debida y punto final. Era el último coletazo del millar de procesos por sustracción de menores que ha llevado tras las rejas a altos funcionarios de la dictadura militar argentina, incluido el
general Jorge Videla, por apropiarse de los hijos de sus víctimas durante el período 1976-83.

Entre los casos detallados en el libelo, se cuenta el de Macarena Aguiló, quien fue secuestrada por la DINA en 1975, cuando tenía 3 años, y trasladada primero a Villa Grimaldi y luego a un hogar de Carabineros, donde estuvo retenida 22 días, a pesar de que sus familiares directos habían presentado un recurso de amparon para dar con su paradero. El objetivo de los servicios de seguridad del régimen era detener a su padre, Hernán, alto dirigente del MIR casado con Margarita Marchi, quien había caído en las oscuras manos de la SIFA.

Hoy Macarena tiene 29 años, y ver a su hijo Bruno de 3 años -la misma edad que ella tuvo cuando atravesó este capítulo negro de nuestra historia reciente- fue uno de los factores que la llevó a decidirse a presentar la querella. "Verlo fue importante para dimensionar lo que me sucedió. quiero que sepa que tuve la posibilidad de hacer justicia", afirmó a Primeralínea.cl.

En el libelo también se relata el caso de las hermanas Lena y Casandra Parvex, hijas del matrimonio conformado por Ignacio Parvex y Liliana Maldonado, ambos militantes del MIR. Tenían 3 y 6 años de edad, respectivamente, cuando agentes de la SIFA y la DINA las retuvieron en la casa de su abuela durante casi un mes, para lograr la detención de sus padres. Con alarmante crudeza, el libelo cuenta la manera en que ellas identifican a Edgar Ceballos como una de las personas que estuvo en la casa, recuerdo que va de la mano del encañonamiento de armas al grupo familiar, sucesivas intimidaciones a la abuela, o la permanente escolta de soldados, cuando se les permitió ir al colegio.

En el Codepu explicaron que se trata de la primera acción judicial que denunciarán a la justicia, y precisaron que cuentan con antecedentes de más de 20 casos distintos que posibilitarán la presentación de nuevas querellas, esta vez ordenadas por el organismo de seguridad que participó en el secuestro, y los centros de detención a los que fueron trasladados los niños. En ese contexto, fuentes confirmaron a Primera Línea que se avanza rápidamente en la redacción de un segundo libelo que abarcará el período en que la represión política fue encabezada por la CNI.

Además de las normas contenidos en la legislación chilena sobre el secuestro de menores de edad, los libelos adjuntarándisposiciones de la Convención Internacional sobre los derechos del niño, la de Ginebra -contra la toma de rehenes en estado de sitio-, y la de Prevención contra el Genocidio, que sanciona los secuestros contra grupos sociales específicos. Por esas razones, se argumenta que los delitos están fuera del amparo de la Ley de Amnistía y son imprescriptibles. Otro caso en el que trabaja el Codepu -que no formará parte de la querella- es el de los nietos del diputado comunista Bernardo Araya. En 1976, a sus escasos 12 y ocho años, Inoska y Wladimir tuvieron que presenciar las torturas de su abuelo en el cuartel "venda sexy" de calle Los Plátanos. Y el hecho estampó un sino fatal para uno de ellos: diez años después Wladimir perdió la vida a manos de la CNI, en la matanza de la Operación Albania.

Además, existen antecedentes de pequeños que eran llevados a diversos lugares de la capital para que reconocieran a sus padres o tíos y los delataran inocentemente."La única manera de mirar adelante es mirando hacia atrás, y sanando todo lo que ocurrió. Y eso no está hecho, ni remotamente", reflexiona Macarena Aguiló, al explicar los motivos de su acción legal


El Mostrador

Jueves 14 de Marzo 2002

Procesan a tres ex agentes de la DINA

Los encausados por la jueza María Inés Collin son Gerardo Urrich y Miguel Krassnoff, quienes fueron procesados como cómplices, además del ex agente Miguel Hernández Oyarzo, quien figura como autor del delito de secuestro de Dagoberto San Martín Vergara

Dagoberto San Martín fue detenido el 17 de diciembre de 1974 y desapareció desde el centro de tortura de la DINA conocido como Venda sexy.


Primera Linea

Jueves 23 de Mayo 2002

Procesan a Manuel Contreras por desaparición de militante socialista

La titular del Noveno Juzgado del Crimen de Santiago, Raquel Lermanda, decidió procesar al ex jefe de la disuelta DINA, general (r) Manuel Contreras Sepúlveda, en calidad de autor del secuestro del militante socialista Víctor Olea Alegría. La magistrada con dedicación excusiva en causas de derechos humanos, completó de esta manera con enbcausar a la totalidad de la línea de mando de la unidad de represión encargada de este delito, la llamada brigada Purén, informó El Mostrador.

Entre los procesados por este caso figuran el ex carabinero Alejando Molina Cisternas, el suboficial (R) Miguel Hernández Oyarzo, el brigadier (R) Gerardo Urrich González y el general (r) del Ejército Raúl Iturriaga Neumann.

Olea Alegría fue detenido el 11 de septiembre de 1974 en su domicilio de calle Pedro Lagos, en la comuna de Santiago.  Luego, junto a otros militantes socialistas de la llamada Décima Comuna fue trasladado al centro de detención conocido como "Venda Sexy" -ubicada en la calle Irán 3037 esquina de Los Plátanos en la comuna de Macul- uno de los sitios más desconocidos donde fueron torturados los opositores secuestrados por los servicios de represión de la dictadura y utilizado como lugar de tránsito para los detenidos que luego eran trasladados a Villa Grimaldi


El Mostrador

12 de Noviembre 2003

Procesan a agentes de la DINA por desaparición de ex MIR

La titular del Noveno Juzgado del Crimen de Santiago, Raquel Lermanda, sometió a proceso ayer a tres ex agentes de la ex Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) por el delito de secuestro calificado. La resolución de la magistrada afecta a Manuel Contreras, ex director del organismo; Eduardo Iturriaga Neumann, ex jefe del Departamento Exterior; y a Riffiere Aldez España, ex inspector del a Policía de Investigaciones. Los hechos investigados por la jueza dicen relación con la desaparición de Luis Mahuida Esquivel, en mayo de 1977 y de Luis González Mella en diciembre del mismo año.

Ambos ex militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) fueron detenidos por agentes de la DINA y fueron vistos con vida por última vez en el centro de reclusión conocido como "La Venda Sexy". La jueza Lermanda, además de este proceso, lleva otros, en razón de ser una magistrada con dedicación exclusiva para causas de derechos humanos, condición otorgada por la Corte Suprema


El Mostrador.cl

9 de Enero 2006

Juez procesa a la cúpula de ex DINA por secuestros calificados de opositores

Ministro Alejandro Solís encausó en calidad de autores a una nueve ex miembros del organismo represivo de la dictadura militar en calidad de autores de la desaparición de la asistente social Jackeline Binfa y el veterinario Jorge D'Orival, ambas registradas en 1974. El juez ordenó la detención de dos encausados. El ministro en visita Alejandro Solís procesó a la cúpula de la disuelta Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) en calidad de autores de los secuestros calificados de las víctimas de la dictadura Jacqueline Binfa Contreras y de Jorge Humberto D'Orival Briceño.

La nómina de procesados está encabezada por el general (R) Manuel Contreras, otrora director del organismo represivo, y el jefe de la Brigada de Inteligencia, César Manríquez Bravo. También fueron encausados los brigadieres (R) Miguel Krassnoff, jefe del Grupo Halcón de la ex DINA, y el brigadier retirado Maximiliano Ferrer Lima, ex director del Servicio Secreto del Ejército.

Asimismo, enfrentan cargos coroneles (R) Marcelo Morén Brito y Orlando Manso, ex jefe del centro de detención Cuatro Álamos, Ciro Torré Sáez, esposo de la ministra de la Corte de san Miguel Gabriela Hernández.

En tanto, sólo por el secuestro de D’Orival Briceño fue procesadopor el ministro Solís el suboficial (R) Basclay Zapata Reyes. El juez ordenó además la detención inmediata de Ciro Torres y Orlando Manso, pues todos los demás inculpados están en prisión, condenados o procesados en otros casos de violaciones de los derechos humanos.

Binfa Contreras y D'Orival Briceño fueron arrestados en 1974 por efectivos del organismo represivo y transitaron por diversos centros de prisioneros políticos de la dictadura, hasta que se perdió su rastro.

En el caso de D'Orival Briceño, a quien se le imputaban una supuesta cercanía con el entonces secretario general del MIR Pascal Allende, fue trasladado en distintos períodos a "Cuatro Alamos", "José Domingo Cañas", "La Venda Sexy". Sin embargo, su rastro se perdió en el centro de reclusión "Cuatro Alamos" y no se tuvo información de su paradero hasta que figuró en la nómina de 119 chilenos miembros del MIR dados por muertos en Argentina y Brasil por publicaciones ficticias.


El Mercurio

22 de Agosto 2007

"Mamo" Contreras suma nueva condena de diez años

La Corte Suprema mantuvo la sanción en contra de cinco ex integrantes de la DINA, entre ellos el otrora prófugo de la justicia Raúl Iturriaga Neumann por dos casos de detenidos desaparecidos. La Sala Penal de la Corte Suprema mantuvo la condena de diez años y un día de presidio en contra del ex director del DINA Manuel Contreras por los secuestros permanentes de Víctor Olea Alegría y Mario Carrasco Díaz, ocurridos el 11 y 16 de septiembre de 1974, respectivamente. En un fallo dividido la Segunda Sala del máximo tribunal fijo también una pena de cinco años y un día para Raúl Iturriaga Neumann, Gerardo Urrich González y Alejandro Molina Cisternas, mientras que Rigiere Altez España recibió una sanción de 3 años y un día.

El voto a favor de mantener la pena fue de los ministros Alberto Chaigneau, Nibaldo Segura y Jaime Rodríguez, quienes estimaron
que correspondía seguir aplicando la figura del secuestro permanente; mientras que el ministro Rubén Ballesteros y el abogado integrante Ricardo Peralta fueron partidarios de absolver a los condenados aplicando la prescripción.

El caso estuvo en manos del ministro Juan Eduardo Fuentes Belmar, quien el 6 de junio de 2005 condenó a Contreras Sepúlveda a 4 años; Raúl Iturriaga Neumann. 4 años; Gerardo Urrich González. 4 años; Alejandro Molina Cisternas 4 años con beneficio de libertad vigilada; y Risiere Altez España 800 días con beneficio de remisión condicional. Sin embargo, al año siguiente la Novena Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago aumentó las sanciones. Olea Alegría y Carrasco Díaz eran militantes del Partido Socialista y según los antecedentes recopilados en la causa estuvieron detenidos en el recinto de calle Irán 3037, esquina Los Plátanos, conocida como la “Venda Sexy”, desde donde desaparecieron en
septiembre de 1974.


 La Nacion

26 de Agosto 2007

Corte reduce sanciones a violadores de derechos humanos

Desde mayo de este año, la Sala Penal de la Corte Suprema está aplicando, en forma sistemática, un nuevo criterio jurídico que tiene dolidos, frustrados y enervados a los familiares de las víctimas de la dictadura y sus abogados. Fallando en última instancia las sentencias condenatorias para los ex agentes que cometieron los crímenes, esta sala ha rebajado sustancialmente las condenas, considerando, entre otras cuestiones, que los autores cuentan con "irreprochable conducta". Los familiares sienten que lucharon en contra de la denegación de justicia, la arbitrariedad y sumisión de la gran mayoría de los jueces a la tiranía militar, y que, cuando comenzaban a sentir que se hacía justicia con algunos jueces que dictan penas que se corresponden con la magnitud de los delitos, vuelven a revivir la sensación de injusticia, burla e impunidad.

Una de las últimas situaciones que les volvió a helar los huesos fue que, para rebajar condenas de 10 a 5 años de presidio al ex jefe de la Brigada Purén y ex jefe del Departamento Exterior de la DINA, general (R) Raúl Iturriaga Neumann, los magistrados de la Sala Penal invocaron su "muy calificada irreprochable conducta, puesto que se trata de una persona de 69 años de edad y que exhibe un comportamiento anterior exento de tacha".

A Iturriaga se le concedió aquella disminución de pena en los casos de secuestro y desaparición de Dagoberto San Martín, Víctor Olea Alegría y Mario Carrasco Díaz. La última sentencia de este tipo dictada por la Sala Penal integrada por los ministros Alberto Chaigneau, Jaime Rodríguez, Rubén Ballesteros, Hugo Dolmestch y Nibaldo Segura es del 22 de agosto de 2007, por Olea y Carrasco.

Los afectados no entienden cómo los jueces pueden considerar que Iturriaga tiene una "muy calificada irreprochable conducta anterior", cuando comandó una de las brigadas que más perversiones sexuales cometió contra mujeres prisioneras en el centro de tortura conocido como Venda Sexy, y fue acusado él mismo de violar detenidas que tenían tapados los ojos. Además, fue pieza principal en el doble asesinato del general Carlos Prats y su esposa, Sofía Cuthbert, y en el diseño de la Operación Colombo, en la que desaparecieron 119 prisioneros. Y si bien, en estricto rigor, la atenuante de "irreprochable conducta" opera cuando el reo no ha sido antes condenado por otro delito, a juicio de los afectados, aquella interpretación no puede desatender el largo prontuario criminal de cada uno de los ex agentes que conformaron los grupos operativos de exterminio


La Nación

Martes 17 de noviembre de 2009

Corte reabre caso de sobreviviente de Colonia Dignidad

La segunda sala de la Corte de Apelaciones de Santiago ordenó la reapertura de la investigación por las torturas sufridas por la profesora, socióloga y escritora osornina Adriana Bórquez Adriazola, quien estuvo detenida en abril de 1975 en la ex Colonia Dignidad. El fallo revoca la resolución dictada en marzo pasado por el ministro en visita Jorge Zepeda, quien cerró el sumario de esta causa argumentando que no existen antecedentes que la profesional haya sido víctima de apremios durante esa época. El tribunal de alzada capitalino no estuvo de acuerdo con este dictamen y ordenó que se realicen nuevas diligencias con la finalidad de establecer las responsabilidades de estos apremios que recaerían en ex agentes de la DINA que operaron en Talca y en el recinto conocido como “Venda Sexy” en Santiago.


La Nación

Sábado 12 de septiembre de 2009

Benefician a cúpula DINA por secuestro de mirista

El general (R) Raúl Iturriaga, el coronel (R) Manuel Ceveric y el ex inspector de Investigaciones Risiere Altez fueron favorecidos con la remisión de sus penas de tres años de cárcel por la desaparición del estudiante de Pedagogía en Historia Félix de la Jara Goyeneche, ocurrida en 1974 Si no fuera porque el ex jefe de la DINA, Manuel Contreras, acumula más de 300 años de cárcel por diversos crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura, ayer habría recibido el beneficio de libertad vigilada tras la condena a cinco años que dictó ayer la Corte Suprema en su contra por el secuestro calificado del joven estudiante de Pedagogía en Historia Félix de la Jara Goyeneche.

El máximo tribunal también benefició a los demás autores de esta desaparición con la remisión de la pena de tres años de cárcel al general (R) Raúl Iturriaga Neumann, al coronel (R) Manuel Ceveric Cubillos y el otrora inspector de la Policía de Investigaciones y agente DINA, Risiere Altez Españos. Esta resolución dividida fijó el final del proceso judicial por el secuestro permanente de este estudiante de Pedagogía en Historia, que militaba en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y que fue visto por última vez en el cuartel del detención “Venda Sexy”, en Macul.

Según el proceso, el universitario fue detenido el 27 de noviembre de 1974 en calle Independencia en presencia de su novia Sonia Valenzuela, quien habría sido aprehendida por agentes de la DINA un día antes y sometida desde ese instante a severas torturas. Tanto De la Jara como su pareja fueron llevados en primera instancia al recinto de detención denominado “Venda Sexy”, ubicado en calle Irán con Los Plátanos, como lo corroboraron en el Informe Rettig otros detenidos que pasaron por el recinto. René Vergara, uno de los retenidos en el lugar, contó a la Comisión de Verdad y Reconciliación que conoció en ese lugar a Félix de la Jara y que éste le pidió que cuando saliera en libertad le dijera a sus padres que su futuro era incierto y que siempre estuvo muy dispuesto a ayudar a los otros detenidos, pese a que había sido víctima de brutales torturas.

Pese a las bajas penas y los beneficios que entregó la Suprema a los miembros de la cúpula de la DINA responsables de este secuestro, el máximo tribunal dictaminó una indemnización de $70 millones a los nueve hermanos de la víctima. La suma reparatoria podría haber sido aún mayor pues los ministros de la sala penal, Hugo Dolmestch y Carlos Künsemüller, eran del parecer de que la indemnización debía ser $ 70 millones para cada
uno de los hermanos de la víctima, porque a su juicio el daño moral que provocó la desaparición de su pariente es personal. Sin embargo los otros tres ministros Nibaldo Segura, Jaime Rodríguez y Rubén Ballesteros impusieron su votación en cuanto a la demanda civil


Radio Bío Bío

3 de Agosto 2010

Procesan a ex agentes de la DINA por dos víctimas de Operación Colombo

A dos ex agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) procesó este viernes la ministra en visita (S) de la Corte de Apelaciones de Santiago, Raquel Lermanda, en la investigación que instruye por secuestro calificado de dos víctimas de la denominada Operación Colombo, que fueron detenidos en el centro de torturas conocido como la “Venda Sexy” . La magistrada encargó reo a los ex agentes Raúl Iturriaga Neumman y Alejandro Molina Cisternas por el secuestro calificado de Bernardo De Castro López, ocurrido a partir del 14 de septiembre de 1974 en la comuna de Providencia.

A Iturriaga Neumann además lo procesó por el secuestro calificado de Ida Vera Almarza, ocurrido a partir del 19 de noviembre de 1974 en la comuna de La Reina. La jueza -que reemplaza al ministro Víctor Montiglio por encontrarse éste con licencia médica- determinó que la notificación de los procesados se realice en el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Punta Peuco, donde ambos permanecen por otras condenas por violaciones de los Derechos Humanos


The Clinic

10 de Septiembre

¿Qué pasó con la venda sexy?

El mítico centro de reclusión de la Dina era una casa de dos pisos, con terraza y subterráneo, ubicada en el sector de Quilín. Allí los agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional torturaban junto a perros adiestrados para violar mujeres. Hoy la vivienda pertenece a un empresario, quien la adquirió manejando escasa información al respecto. El hombre, que vive con su familia y prefiere mantener en reserva su identidad, revela la existencia de un antiguo pozo que acumulaba los desperdicios sanitarios del hogar y que nadie ha investigado hasta ahora.

“Hace ocho años buscamos casa con mi familia durante un lapso de cinco meses. No queríamos salir de Macul y vivíamos relativamente cerca de esta propiedad. Las casas que encontrábamos no nos acomodaban. Somos una familia numerosa y necesitábamos al menos 5 dormitorios. Estuvimos a punto de finiquitar alguna compra, pero por alguna razón siempre se caía. Hasta que una vez pasamos por acá afuera y veo un letrerito pequeño que decía “Se Arrienda”. La gente decía que era una casa rara, que había sido de seguridad, pero nosotros no sabíamos mucho de la historia. Me acuerdo que llamamos, me atendió una señora, y le dije que si se vendía la casa me interesaba verla. Me dijo que iba a hacer las consultas y me llama tres horas después para avisarme que sí se podía vender. Con lo que sé hoy día, a lo mejor hubiera podido ejercer una presión para tener un mejor negocio, pero en ese tiempo no se me pasó por la cabeza. Vinimos a ver la casa. Mi señora entró y dijo de inmediato que le gustaba. Mis hijos igual. Yo le dije a la corredora de propiedades que sabía que la casa tenía una historia fea y me dijo que sí, pero que la personalidad de nuestra familia era ideal para estar acá. Yo encontré la casa espectacular. Era atractiva estructuralmente. Tenía un piso de parquet que estaba feo, que saqué, pero arriba todavía lo mantengo. Creo que sabiendo la historia a fondo, como la entiendo hoy día, gustándonos todo lo que nos gustó, a lo mejor no habría concretado el negocio.

Después, con los años, me informé por páginas extranjeras lo que había pasado. Me dio lata enterarme. Es súper complicado vivir acá, hay que ser fuerte de espíritu. Mis hijos han tenido problemas. Mi hijo menor y el que está en el medio, ven cosas, personas. A veces ven a un niño. Nosotros perseguimos la historia y supimos que había muerto uno cuando esta casa estaba en manos de un doctor. Parece que se pegó un balazo jugando con un amigo. Anoche, por ejemplo, no sé si será por la fecha, estaba sentado en el comedor el pololo de mi hija, medio asustado, y de repente nos dice que había una persona desesperada al lado diciendo “que hago aquí”. Mi hijo mayor hace un tiempo me dijo que no lo dejaban dormir, que le movían la cama, los muebles. A mi hija le ha dado que deberíamos vender, irnos de aquí, no le gusta. Casi a toda la familia le han pasado cosas pero a mí y a mi señora, nada. Las cosas pasan en cualquier lugar. Incluso hay un famoso sótano. La idea mía era repararlo y hacer una sala de juegos pero, la verdad, no he hecho absolutamente nada, lo tengo botado, está igual. Todo después de que supe que allí tenían un perro que intimidaba a las personas, violaba a las mujeres, era una situación terrible. Eso me hizo bajarle el perfil. De hecho pensábamos hacer una piscina afuerita, pero no sé si lo haga.

Yo cometí un error tremendo, justamente porque no sabía. En el subterráneo había harta documentación. Los maestros me dijeron que habían unas historias, nombres. Les dije que sacaran todo. Quedaron sólo las cosas físicas, como una estufa antigua. Con lo que sé hoy día, olvídese, los hubiese guardado para después colocarlos en algún lugar. No sé cómo el gobierno no mandó una delegación para ver si encontraban algo sospechoso. Me parece que si habían documentos cuando yo llegué, apenas dos gobiernos atrás, es una falta de respeto porque predican y no hacen nada. Hoy día le sacan provecho al tema para provocar lástima, pero no están haciendo algo para que nunca más pase. No digo que el Estado tuviese la obligación de comprar esta casa, pero por lo menos que mande a inspeccionar.

Pero hay otro detalle que también pasaron por alto. Resulta que cuando llevaba tres años acá se me tapó el alcantarillado. Llamé a Aguas Andinas y me encontré con la sorpresa que no tenía alcantarillado. Había un pozo grandote donde está el estacionamiento. Todavía hay unas capas de cemento enorme. Al final tuve que conectarme al alcantarillado y poner la plata yo. Entonces cuando veo la televisión, personas que no aparecen, uno se pone en el lugar de ellos y se pregunta por qué no revisaron todo. La cámara es subterránea, no tiene escotilla, habría que demoler el estacionamiento ¿Por qué una casa con el nivel de esta propiedad, que es un nivel bueno, con murallas de 30 centímetros de ancho, sólida, no tenía alcantarillado? Las dudas están. Pero nadie mató esas dudas. Ni el Estado, ni la justicia. Me da lata. Lo pudo hacer Aylwin, Frei, Lagos o la señora Bachelet. Ninguno lo hizo. No le preocuparon estos lugares. Todo quedó a la imaginación y la imaginación es muy dañina ¿Qué culpa tengo yo? Si usted estuviera en mi lugar tendría las mismas dudas. ¿Y cómo se mitigan esas dudas? Investigando.

Yo creo que el destino me llevó a esta casa. Haciendo memoria, hace 15 o 18 años, mirando hacia acá desde afuera, dije algún día voy a vivir ahí. Se lo dije al aire. Ahora si usted me saca la historia, si me hubiese metido a internet antes, por ningún motivo estoy aquí. Pero las circunstancias a veces me han hecho preguntarme si tengo una misión acá. No sé. Probablemente esta es una semilla y el día de mañana se encuentra una explicación de algo que no entendemos hoy día. No me niego a ninguna posibilidad. Si el Estado me dice mañana que necesita esta propiedad y me va a poner en un hotel un mes porque van a examinar la casa completa, no tengo problemas. Para mí es importante que se encuentre algo que sirva. Si usted me pregunta derechamente qué porcentaje creo yo de que pueda haber algo, estoy en la mitad”.


The Clinic

11 de  Septiembre 2013

Alejandra Holzapfel: Yo sobreviví a Venda Sexy

Alejandra tenía 19 años cuando fue tomada prisionera por la DINA. Desde 1974 a 1975 estuvo detenida en Villa Grimaldi, Venda Sexy, Tres Álamos y Cuatro Álamos. Fue violada por el guatón Romo y violentada sexualmente con un perro pastor alemán al que los agentes de la dictadura llamaban Volodia. Pese a todo, no lograron doblegarla: “Pasamos atrocidades, pero somos capaces de ser felices porque somos personas dignas. Nuestros torturadores, no”, declara.

Primavera de 1976: Alejandra Holzapfel Picarte (21) entra corriendo -los puños apretados, la respiración entrecortada, los ojos enrojecidos- a su departamento en el block Karl Marx 34 en Potsdam, Alemania, donde vive su exilio desde 1975. Casi rompe su polera y pantalón mientras, llorando, se desnuda. Tropieza al empujar la puerta del baño y, aún sin recuperar el equilibrio, entra a la ducha y abre la llave del agua. Toma una esponja y comienza a refregarse el cuerpo con tanta vehemencia que se le irrita la piel, pero sigue tratando de quitarse la suciedad imaginaria. De golpe, llegan los recuerdos: ella vendada, sin ropa, sobre un camastro, violada por Osvaldo Romo; ella en el suelo, sujetada por agentes de la DINA, mientras una mayor de carabineros dirige a un perro amaestrado para ultrajarla. Sale a su dormitorio, aún estilando, cubierta sólo por una toalla. Se sienta en la cama frente a un espejo y se observa.

Ese día, por vez primera desde su paso por los centros de tortura pinochetista, Alejandra tuvo un contacto romántico con un hombre y fue un desastre. Su amigo Pepe Fuica -un militante socialista a quien conoce hace un par de meses, cuando la convenció de entregar su testimonio como torturada política a Naciones Unidas-, la besó de improviso mientras caminaban por su barrio en Am Stern. Para él, se trató de un arrebato amoroso. Para ella, el que la tomara por sorpresa fue arrastrarla, otra vez, a los días en que fue violentada sexualmente: cayó al suelo, lo golpeó una y otra vez, y luego huyó.

Encerrada en su habitación, Alejandra ya ni siquiera llora. Sólo mira, en silencio, su reflejo. Afuera de su edificio, Fuica termina de fumar un cigarrillo y enciende de inmediato otro con las manos temblorosas. Está descolocado y se cree responsable de la reacción de Holzapfel, por lo que decide quedarse un par de horas ahí, a la espera de que ella salga de su guarida. Como ello no ocurre, se marcha a Berlín y un mes después le envía una carta, disculpándose. Ella le contesta y le sugiere encontrarse y conversar: He decidido, le dice, vivir la vida que soñaba antes del Golpe de Estado.

“Recuperar la alegría era también una decisión política, una forma de ganarle a la dictadura”, explica hoy, a sus 60 años, Alejandra.

Esta convicción la lleva a casarse con Fuica, a ser madre con él y a volver a sonreír pese a haber sido brutalmente torturada por más de tres meses desde que fue tomada prisionera a fines de 1974.

LA CAÍDA

El 11 de diciembre de 1974, en las horas previas al inicio de su calvario por los centros de tortura, Alejandra, estudiante de Veterinaria, recibió en su departamento en Santiago Centro a una de sus amigas más cercanas, Beatriz Bataszew, quien, como ella, militaba el en MIR.

Bataszew estaba siendo buscada por los organismos represivos. La información que se manejaba entre los miristas es que todas las casas de seguridad de la organización habían sido allanadas o estaban bajo vigilancia y que algunos de sus compañeros estaban presos. De otros, nada se sabía. Necesitaba esconderse por unos días.

En silencio, ambas cenaron esa noche y luego durmieron a sobresaltos. A las cinco de la madrugada, un fuerte ruido las despertó. Aún no amanecía. La oscuridad era casi absoluta y en la puerta un hombre exigía que le abriera. Las dos sabían lo que eso significaba. O creían saberlo. La magnitud de la crueldad de los organismos de represión no era conocida hasta eses entonces.

Mientras la mamá de Alejandra se levantaba a atender, Beatriz advirtió que portaba un documento estratégico que no podía caer en manos del Régimen. Entre las dos, rompieron los papeles y los masticaron mientras tomaban agua para no atorarse. Una tía abuela de Holzapfel, que también vivía con ellas, estaba inquieta con el inusual movimiento. Tan tarde o tan temprano no es hora de llegar a los hogares decentes, decía.

En la puerta de entrada, la mamá de Alejandra intentaba convencer al joven oficial Fernando Lauriani Maturana, a cargo del operativo, de que esa noche sólo ella estaba en casa. La misión no le era difícil. Aunque se haría conocido como uno de los criminales más crueles del Régimen, Lauriani no era precisamente una lumbrera. El militar estaba decidido a retirarse, pero Alejandra no lo sabía y, temiendo que pudieran arrestar a su madre, se asomó al living justo cuando Lauriani se estaba yendo. La alcanzó a ver.

- ¡Esta es la señorita que buscamos!, exclamó el agente.

Entonces allanó la casa y encontró a Beatriz.

- ¿Y esta rucia suelta quién es?

- Es compañera de Universidad, estábamos estudiando.

Lauriani se esforzó en corroborar que le estaban diciendo la verdad, exigiéndole a Beatriz que le diera un número de teléfono para verificar la información. La joven alumna de Agronomía le dio el de sus padres. Al otro lado de la línea, ellos le dijeron al agente que la niña se encontraba preparando un examen donde una amiga. Esa noche, Bataszew se salvó.

Holzapfel, en cambio, quedó detenida por la delación de Humberto Menantaux, uno de los integrante del Comité Central del MIR que había caído en las garras de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) en noviembre de ese año y que fue asesinado en 1975 después de haber sido obligado a entregar toda la información que poseía y a dar, junto a otros tres integrantes de la organización, una conferencia de prensa en que llamó a sus compañeros a deponer las armas tras leer la nómina de muertos del MIR. Hoy figura en la lista de desaparecidos.

ESE MUERTO NO LO CARGO YO

- “Le traigo a la niña a las 8.30. Le vamos a hacer un par de preguntitas nomás. Téngale desayuno”, vociferó Lauriani antes de partir.

La mamá de Alejandra no volvió a dormir. Preparó la mesa confiada en la palabra del militar.

Afuera de su hogar en Valentín Letelier, a pasos de La Moneda, Holzapfel fue subida, con los ojos vendados, a un vehículo conducido por Basclay Zapata. Cerca de las seis de la madrugada, sus captores la ingresaron a Villa Grimaldi, en medio de murmullos, y llamaron a dos mujeres de la DINA, que precedieron a escudriñarla en búsqueda de algún texto secreto o microfilme. Tras tocarle hasta la vagina, la dejaron sentada con los ojos aún cubiertos.

Entonces oyó una voz.

- ¿Quién eres?

Sin saber quién preguntaba, decidió responder:

- Soy Alejandra Holzapfel.

- ¡Coneja, estás acá!

En ese minuto, reconoció la voz de Laura Ramsay y luego, cuando se deslizó la venda, pudo ver a Carmen Bueno.

A las ocho de la mañana Lauriani le hizo una breve visita.

- Que se levante inmediatamente la que está sin la venda.

- Soy yo-, respondió Alejandra.

Lauriani había hecho uso varias veces de la misma táctica para burlarse de las recién detenidas. Se acercó a Alejandra y la abofeteó tan fuerte que ella cayó al suelo.

- ¡Te dije que no te sacaras la venda! ¡Aprende a obedecer, huevona!

Alejandra recuerda que aún no se le había quitado el ardor en la cara cuando comenzó a sonar una cumbia: “A ese muerto no lo cargo yo, que lo cargue el que lo mató”.

En ese minuto, la llevaron a otro cuarto, la desnudaron, la mojaron y le aplicaron electricidad sobre un catre metálico. Le pidieron nombres de otros dirigentes del MIR. “Tarde o temprano todos hablan”, le aseguraron. Ella calló. Luego, Osvaldo Romo, viéndola débil por la tortura, se bajó el pantalón y la violó por primera vez. Ella siguió en silencio.

- ¿Tu chapa es Mauro?

- No.

- ¿Quién es Mauro?

- No sé.

- ¿Qué sabes?

- Nada.

Los torturadores se pusieron a hacer comentarios sobre el calor de diciembre y lo lindas que eran las comunistas recién llegadas. La volvieron a poner sobre la parrilla y el Guatón Romo la violó otra vez.

- ¿Tu chapa es Mauro?

- No.

El mismo ritual se repitió por cinco días.

“Sentí que mi dignidad dependía de no hablar, por lo mismo me costó mucho perdonar a quienes se quebraron. Con los años, he aprendido que existen distintos tipos de delación, que es diferente quien se vuelve colaborador a quien, ante una situación que no puede soportar, delata. Hoy si ponen frente a mí a uno de mis nietos, tal vez entrego todo lo que sé. Uno de verdad no sabe qué puede o no aguantar. A mí me hicieron cosas terribles, y callé, pero he conocido a gente maravillosa que entregó a un compañero que es detenido desaparecido y sufre hasta hoy por eso”.

LA BESTIALIDAD DE VENDA SEXY

El 16 de diciembre de 1974, luego de cinco días en Villa Grimaldi, Holzapfel fue trasladada a un casa de dos pisos en calle Irán 3037, en Macul. Allí se reencontró con Beatriz, maltrecha y herida. Bataszew había caído el 12 de diciembre, un día después que Alejandra, interceptada en un fallido encuentro con otro militante, Mario Peña, y fue llevada de inmediato a Venda Sexy. La fantasía de burlar a la DINA sólo fue eso: una ilusión. Su novio, Dagoberto San Martín, también perseguido, fue cazado por la represión el 17 de diciembre. Hasta hoy se desconoce su paradero.

Alejandra intuyó, al ver a Beatriz, que le esperaban otros espantos. La residencia estaba llena de miristas, algunos con heridas visibles y la mayoría en extremo delgados.

“Estaba también Laura Ramsay, que había sido sacada hace unos días de Villa Grimaldi. Me extrañó no ver a Carmen Bueno, porque no había vuelto a saber de ella. Después me enteré que ella, que era cineasta, fue asesinada bajo el cargo de haberle regalado una mascota a Miguel Enríquez”.

La cumbia que atormentaba a Alejandra en Villa Grimaldi, fue reemplazada en la Discoteque por música anglo que sonaba durante todo el día para esconder los gritos de quienes eran torturados en el subterráneo. Quienes llegaron ahí fueron vulnerados sexualmente de forma continúa. La brutalidad llegó al extremo de que la mayor de Carabineros Ingrid Olderock entrenó a un pastor alemán ovejero, a quien llamó “Volodia”, para violar a los prisioneros.

- Contra todo lo que se pueda creer ella le había enseñado a violar. Estaba completamente amaestrado por ella, que le daba las órdenes.

¿Es cierta la historia del “perro Volodia”?

-Es cierta, a mí me tocó ser violada así, con ese animal, por eso te lo puedo decir. Es una de las historias más terribles y dolorosas que yo sólo he podido enfrentar hace muy pocos años. Por mucho tiempo no pude sacarlo, me daba una vergüenza terrible.

Ingrid dirigía al animal, mientras los otros torturadores obligaban a los detenidos a adoptar posiciones que facilitaran el abuso. Hombres y mujeres que pasaron por Venda Sexy fueron víctimas de esta atrocidad. Nadie hablaba del tema en la casona, pero tras las sesiones de tortura, las compañeras recibían a sus amigas con más ternura que de costumbre y las acurrucaban para que durmieran un rato. Con los días, se dieron cuenta de que quienes estaban a cargo del centro de detención disminuían las violaciones cuando las prisioneras estaban menstruando, así es que idearon un plan: Las que estaban con el periodo o con una herida sangrante dejaban un paño manchado en el baño, así la que ingresaba se lo ponía. La estrategia irritó a los agentes:

- ¡Otra vez están todas estas huevonas con la regla, hasta cuándo!, se quejaba el general en retiro, Raúl Iturriaga Neumann, que actualmente cumple condena en Punta Peuco.

La resistencia consistía en eso: en no rendirse en medio de la miseria.

“Uno pierde noción del tiempo con la tortura, del día de la noche, de si comíamos o no. Recuerdo que una vez comí una sopa de huesos de pollo y que otra vez nos dieron lentejas con caca y una compañera dijo fuerte: ‘Nos están dando lentejas con caca. Nos las vamos a comer igual, pero ni crean que no lo sabemos’. Era una forma de hacerles saber que no nos estaban engañando. El Venda Sexy fue terrible. Varios compañeros desaparecieron desde ahí también”.

De la Discoteque, Alejandra pasó a Cuatro Álamos, recinto que los militares usaban para que a los detenidos se les borraran las huellas visibles de la tortura. “Desde ahí también desaparecieron gente, pero las condiciones eran menos duras: tuvimos acceso a duchas, por ejemplo”.

Luego de unas semanas, fue llevada a Tres Álamos, donde Nieves Ayrees, quien también había sufrido todos los horrores del aparato represivo pinochetista, le dio un sentido al dolor.

- Había un grupo de detenidas que daba como la bienvenida. Me encuentro con Nieves Ayrees, que es hermana de la Rosita, mi actual socia en la productora, y dice “Oh, la Holzapfel, ¡chiquillas, llegó otra del Liceo 1” y empiezan a cantar, “Eleceí, ceí, ceí”. Y yo pienso “qué está pasando aquí, están todas las locas”. Después entendí la importancia del temple de esas mujeres. Nieves vive ahora en Nueva York, y estoy demasiado agradecida de ella, porque con ella al lado uno no puede caerse. En Cuatro Álamos me llevó a su celda. La llamó “la cueva mágica”, hacía dibujos, siempre nos dibujaba sonriendo. Nos obligaba a conversar sobre lo que nos había pasado. “Ah, a ti también te violaron”. Al final, era raro porque ella lo entendía todo. Y nos hacía hacer obras de teatro, sociabilizar el dolor. Yo, que me sentía sucia, logré ver que a todas nos pasaba eso. Estoy convencida de que ella me enseñó a sobrevivir.

Estando en Tres Álamos, Holzapfel pudo recibir visitas. Su primer encuentro fue con su madre, a quien no había visto en tres meses.

- Mamá, necesito que me traigas antibióticos. Es muy importante.

- ¿Estás enferma?

- Es que…me violaron.

Al escuchar por vez primera esta confesión, su madre se puso pálida, pero entre gemidos, le aseguró a su pequeña de 19 años que todo estaría bien porque que estaban vivas y eso era lo único importante. También le comunicó que pronto podría partir al exilio en Alemania y terminar sus estudios de veterinaria, profesión que, tras las aberraciones sexuales que le infringió Olderock con el perro Volodia, Alejandra nunca más quiso ejercer:

- Debes seguir tus estudios de veterinaria.

- No quiero.

- Ale, debes hacerlo. Es lo que amas y te faltan dos años nomás.

Alejandra la miró sin sacar la voz. Ahora odiaba el contacto con los animales, pero no se atrevió a decírselo. ¿Qué podría haberle dicho sobre lo que vivió en Venda Sexy si no quería ni siquiera recordarlo?

El EXILIO

A mediados de 1975, Alejandra fue enviada a la RDA. El arribo fue difícil. Eran tiempos de sospechas. No hablaba el idioma y Berlín estaba lleno de militantes del PC y el PS. Ella era del MIR y el rumor era que los militantes del MIR eran agentes de la CIA que habían propiciado el Golpe.

“Fue súper doloroso. Llegó un momento en que le dije al alemán a cargo que me mandara de vuelta a Tres Álamos. El tipo se espantó y al día siguiente aclaró la situación con todos los chilenos y les dijo ‘Alejandra es una persona de confianza, entonces ella puede hacer lo que quiera’. Ese fue el espaldarazo que necesitaba. Ahí me enviaron a vivir a Potsdam”.

En Potsdam, Holzapfel llegó al edificio en el residían Ángela Jeria -viuda del general Alberto Bachelet- y su hija Michelle. Por más de un año fue vecina de piso de ambas. Ángela la acogió y la acompañó. Fue la dulzura que Alejandra requería para recuperarse y una de las personas que la instó a aceptar los cortejos de Pepe Fuica, con quien se casó y a quien abandonó en 1979 luego de que él frustrara su plan de regresar a combatir al país.

- Me metí en la política de retorno del MIR y él consideraba que era un suicidio. Quise volver el ’79, me estaba preparando para eso, y él fue al consulado de Chile a entregar esta información para impedir que yo retornara.

Alejandra no pudo soportar la traición. Falsificó los pasaportes de sus hijos, con ayuda de una amiga alemana, y huyó con ellos desde Leipzig, donde estaba residiendo desde que había contraído matrimonio. Tomó el tren y llegó hasta la casa de Carlos Liberona en Frankfurt, quien la derivó con Cristián Schmidt, quien sólo le pidió, a cambio de estar en su hogar seis meses con los niños, que le enseñara a manejar.

Recién en 1987, pudo volver con sus hijos al país. Fuica, en tanto, murió en un accidente de tránsito en Alemania sin haber logrado el perdón de Alejandra.

Cuando Holzapfel llegó a Chile comenzó a colaborar con la justicia en los procesos contra quienes la violentaron estando en prisión. Se ha careado con Basclay Zapata, Miguel Krassnoff Martchenko, Lauriani Maturana y Osvaldo Romo.

Ninguno, nunca, le ha pedido perdón.

- Lauriani quiso darme lástima. ‘Tengo familia’, me dijo. Krassnoff fue más prepotente. El guatón Romo se hizo pipí, literalmente. Olderock no pasó un día en la cárcel. Murió en libertad, pero por azar un día, creo que el 88 o el 89, entró a comprar a un minimarket que yo tenía en Valentín Letelier. Afortunadamente no estaba sola y pude echarla y decirle lo que pensaba. Es sanador decirle a alguien ‘aquí estoy, aunque me hiciste esto o lo otro’. Aún así, tengo una gran frustración de saber que los torturadores no reciben el castigo merecido por cada persona a la que hicieron sufrir, que hay que acumular condenas para que pasen tiempo en la cárcel y sobre todo me duele no saber qué pasó con los compañeros que están detenidos desaparecidos. Que aún hoy, a cuarenta años, nos nieguen la verdad es una nueva forma de torturarnos.

Pese a todo, Alejandra sabe que le dobló la mano a la dictadura. Hoy tiene un par de nietos “maravillosos, preciosos y todos los adjetivos lindos que se te puedan ocurrir” y la dignidad, que la DINA trató de quebrantar, intacta.

- Aquí instalaron una política de destrucción de nosotros como seres humanos, y aún así no pudieron conseguirlo. Entonces, cuando somos capaces de reír, de disfrutar la vida, demostramos que no pudieron destruirnos. Pasamos atrocidades, pero somos capaces de ser felices porque somos personas dignas. Nuestros torturadores, no.


PiensaChile.cl

1 Abril 2014

Chile: Por el derecho a la Memoria, recuperemos Irán 3037 [Venda Sexy]: ¡Justicia, Verdad, no a la Impunidad!

Entre los más de mil centros de detención, tortura y exterminio creados por la vil dictadura, para cometer sus cobardes crímenes contra mujeres y hombres indefensos –incluyendo niños y ancianos–, uno destaca por la extrema perversidad de las atrocidades en él cometidas: el cuartel de la DINA ubicado en Irán 3037, esquina Los Plátanos, Macul, denominado Venda Sexy por las personas ahí flageladas (treintena de las cuales desapareció, varias constando en La lista de los 119), también conocido como La Discotéque, todavía hoy invisible para casi toda la población, incluyendo quienes habitan en esa zona.

Por el derechos a la Memoria

Únicamente resultados de la abnegación y demasiados años de luchas sin intervalos de agrupaciones de familiares, compañeros y amigos de ejecutados y desaparecidos, de sobrevivientes y ex presos políticos y de otras entidades dedicadas a los Derechos Humanos, en la ciudad de Santiago –también, en la Región Metropolitana y en el resto de Chile hay logros significativos– la memoria activa se conserva y divulga en Clínica Santa Lucía, Estadio Nacional, José Domingo Cañas, Londres 38, Nido 20, Tres y Cuatro Álamos y Villa Grimaldi, pequeña parte del mapa sangriento en que se practicó el terrorismo de Estado iniciado con el traidor golpe cívico-militar de 1973.

Ahora, la Asociación de Memoria y Derechos Humanos Venda Sexy, exigiendo Justicia y Verdad, contra la Impunidad, realizará su primera acción pública, con un acto político cultural, bajo el lema Por el derecho a la memoria, recuperemos Irán 3037.

Diferente de los imperdonables casos de Villa Grimaldi y José Domingo Cañas, cuyas construcciones fueron demolidas –no cuando imperaba la Dictadura, sino durante gobiernos de la Concertación– este lugar que fue recinto represor especializado en torturas sexuales (¡hasta un perro ovejero alemán fue adiestrado para violar mujeres y hombres!) está en pie y su actual dueño, que lo ocupa con la familia, ha manifestado, públicamente, total disponibilidad para permitir que se realicen las más que necesarias investigaciones en la vivienda: “Probablemente esta es una semilla y el día de mañana se encuentra una explicación de algo que no entendemos hoy día. No me niego a ninguna posibilidad. Si el Estado me dice, mañana, que necesita esta propiedad y me va a poner en un hotel un mes, porque van a examinar la casa completa, no tengo problemas. Para mí es importante que se encuentre algo que sirva”.

Asociación de Memoria y Derechos Humanos Venda Sexy

Plaza al frente de Irán 3037, esquina Los Plátanos, Macul*, [Metro Estación Quilín], Sábado 5 de abril, a las 17:00 horas


La Nación

20 de junio de 2014

LABBÉ ENFRENTÓ FUNA Y CAREO EN CASO POR TORTURAS EN TEJAS VERDES

Un grupo intentó bloquear la 4x4 en que salió el ex alcalde de Providencia desde la Corte de San Miguel en que tuvo un cara a cara con dos ex presos políticos que lo acusan de haber encabezado los tormentos en su contra en 1973.

Familiares de víctimas y de agrupaciones de defensa de los derechos humanos se lanzaron este viernes al paso del vehículo en que salía desde la Corte de San Miguel, el ex alcalde de Providencia y ex coronel del Ejército, Cristián Labbé, en donde acudió a un careo por la denuncia en su contra por supuestas torturas en el Regimiento Tejas Verdes.

El también ex instructor en la Dirección de Inteligencia Nacional (Dina)  permaneció cerca de dos horas al interior del tribunal que estaba cercado por carabineros en el cara a cara con Anatolio Zárate y Héctor Salvo, que estuvieron detenidos en el cuartel militar de San Antonio.

Labbé salió como pasajero en la parte posterior de un jeep desde el tribunal, y se encontró con el tumulto que intentó bloquear su tránsito entre forcejeos con los uniformados que finalmente le abrieron el paso y le permitieron enfilar a alta velocidad por una de las pequeñas calles colindantes. En el incidente no hubo lesionados ni detenidos.

Anatolio Zárate, a la salida del trámite, comentó: "La justicia que es muy lenta, lo que yo espero es solamente justicia, la justicia aquí se ha mostrado muy lenta para avanzar. Especialmente después de rememorar todo lo que pasó claro que uno se cansa. Sale cansado como cansancios anteriores".


El Mostrador

20 DE JUNIO DE 2014

Carean a ex alcalde Labbé por torturas en Tejas Verdes

El ex alcalde de Providencia será confrontado con los ex detenidos Anatolio Zárate Oyarzún y Héctor Salvo Pereira, quienes sostienen judicialmente que el ex agente participó en torturas en el subterráneo del Casino de Oficiales del regimiento de Tejas Verdes, donde ambos fueron sometidos a tormentos.

El ex agente de la DINA, coronel (R) y ex alcalde de Providencia, Cristián Labbé Galilea, será careado este viernes con dos ex prisioneros políticos que lo acusan de intervenir en torturas en el regimiento de Tejas Verdes.

Labbé será confrontado con los ex detenidos Anatolio Zárate Oyarzún y Héctor Salvo Pereira, quienes sostienen judicialmente que el ex agente participó en torturas en el subterráneo del Casino de Oficiales del regimiento de Tejas Verdes, donde ambos fueron sometidos a tormentos.

El careo se realiza a partir de las 09.00 de hoy 20 de junio en la Corte de Apelaciones de San Miguel ante la jueza Marianela Cifuentes.

La magistrada investiga una querella por 13 víctimas del campo de prisioneros de Tejas Verdes. Ellas son: Carlos Carrasco Cáceres, Jorge Cornejo Carvajal, Gustavo Farías Vargas, Carlos Galaz Vera, Oscar Gómez Farías, Aquiles Jara Álvarez, Genaro Mendoza Villavicencio, Víctor Mesina Araya, Miguel Moyano Santander, Luis Norambuena  Fernandois, Jorge Ojeda Jara, Ceferino Santis Quijada y Florindo Vidal Hinojosa.

Las historias de Zárate y Salvo, así como de otros ex prisioneros, aparecen relatadas en el libro El despertar de los cuervos, del periodista Javier Rebolledo.


The Clinic

20 de Junio de 2014

FUE CAREADO POR MÁS DE TRES HORAS EN CORTE DE SAN MIGUEL

Coronel Cristián Labbé rejuró que nunca aplicó tortura a detenidos en Tejas Verdes

Por más de tres horas fue careado esta mañana el coronel y ex alcalde de Providencia Cristián Labbé en una de las aristas del llamado caso Tejas Verdes. Labbé, había solicitado esta diligencia para realizarla con Anatolio Zárate y Patricio Salvo.

Particularmente, Zárate ha acusado en otros procesos a Labbé de haberlo torturado en Tejas Verdes y además haber pertenecido a la estructura de esa unidad militar durante el primer año de la Dictadura.

Según Zárate, Labbé negó su presencia en el regimiento en cuestión, mientras que él se mantuvo en sus dichos.

Labbé se retiró a las 12.10 en la camioneta que conducía, que fue golpeada por los familiares y víctimas de Tejas Verdes que se encontraban apostados en las afueras del estacionamiento del Tribunal de Alzada san miguelino.

Hay que recordar que en Tejas Verdes, Manuel Contreras el “Mamo”, fue creando desde al menos 1972 lo que después sería conocido como la Dirección de Inteligencia Nacional.

En esa estructura, Labbé fue profesor de interrogatorio, pero hasta ahora no ha sido procesado en ninguna causa por violaciones a Derechos Humanos, respecto de aplicación de torturas a los detenidos.

Además fue desde Tejas Verdes desde donde salió un amplio contingente militar el día del golpe, con destino a Santiago y parte de los efectivos se hicieron cargo del Estadio Chile, donde fue asesinado Víctor Jara. Es por ello que Tejas Verdes volvió a cobrar importancia en la investigación del crimen artista.

Cristián Labbé fue parte de la guardia personal de Pinochet y en ese contexto ha señalado en sus declaraciones, que fue encuadrado en la DINA, no porque perteneciera a los aparatos de tortura y desaparición del organismo represivo. De hecho Labbe publicó un libro donde cuenta todas las vivencias como escolta del ex dictador.

Luego del interrogatorio de hoy la magistrada debe evaluar si los antecedentes que constan en la causa existen presunciones fundadas para someter a proceso a Labbé por el delito de tortura.

La ministra Marianela Cifuentes lleva poco de un año en su cargo y reemplazó al fallecido Alejandro Solís, también de la corte de San Miguel, todos designados como ministros con dedicación preferencial para agotar las investigaciones por casos de derechos humanos.


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