Tatiana Valentina Fariña Concha

Fecha Asesinato : 14-05-1985
Comuna Asesinato : Santiago
Edad : 19
Partido Político : Juventudes Comunistas (JJCC)
Oficio o Profesión : Estudiante de Sociología
Nacionalidad : Chilena

Antecedentes del Caso

Tatiana Valentina FARIÑA CONCHA, militante de las Juventudes Comunistas. Según versiones de prensa, murió el día 14 de mayo de 1985 cuando, en un baño del Servicio de Acción Social de la Municipalidad de Lo Prado, explosionó una bomba que ella portaba, acción en que murió también la funcionaria municipal Susana Sánchez Espinoza y resultaron varias personas heridas.

Sin embargo, según sus familiares ella habría sido ultimada por agentes de Estado, atendida su militancia política y su labor en el campo estudiantil.

Esta Comisión, teniendo a la vista la investigación judicial practicada, que se encuentra sobreseída temporalmente, no cuenta con antecedentes que le permitan formarse convicción de como ocurrieron los hechos.

 

Fuente :IInforme Rettig

Fecha :04-03-1991

En la causa instruida en apta extraordinaria, el ministro Humberto Espejo, quien investigaba la desaparición de la estudiante de Psicología Tatiana Valentina Fariña Concha, determinó mediante resolución dictada el día 10 de octubre, que el cadáver NN hallado en la Municipalidad de Lo Prado, lugar de la explosión ocurrida el 14 de mayo pasado, correspondía al de la joven estudiante.

Tatiana Fariña salió de su domicilio, ubicado en la población San Ramón, el día 14 de mayo del año en curso, alrededor de las 5:00 horas, sin que se volviera a saber de su paradero. Ese mismo día, a las 12:10 horas, estalló una bomba en la Municipalidad de Lo Prado, la que provocó la muerte de una persona de sexo femenino, que inicialmente no pudo ser identificada debido a que su cadáver estaba destrozado.

Con estos antecedentes, la investigación dirigida por el ministro se orientó, por una parte, a indagar el paradero de la persona desaparecida, y por otra, a identificar el cadáver femenino NN muerto en la explosión, con el fin de constatar si correspondía a Tatiana Fariña Concha.

Respecto de la investigación sobre el paradero de Tatiana Fariña, se ofició a diversos centros hospitalarios de Santiago, postas de primeros auxilios, Instituto Médico Legal, Prefecturas de Carabineros de Chile, de Investigaciones de Chile, Central Nacional de Informaciones, Ministerio del Interior y todos los organismos internacionales. El resultado fue negativo.

En cuanto a la identificación del cadáver femenino, se reunieron antecedentes testimoniales —entre ellos los de sus padres—, fichas antropométricas proporcionadas por sus progenitores, ficha odontológica de la Universidad de Concepción y otros datos relevantes.

Estos antecedentes permitieron acreditar que Tatiana Fariña tenía 19 años de edad, contextura delgada, usaba ropa talla 40, medía aproximadamente 1,51 metros de estatura, pesaba 50 kilos, era grupo sanguíneo A RH positivo, cabello castaño grueso, liso y corto. Presentaba el maxilar redondeado, dentadura en buen estado, tórax angosto y una insuficiencia cardíaca en tratamiento. Además, usaba un reloj digital con correa metálica. Se acompañó también el informe odontológico del doctor Luis Vergara respecto de las piezas dentarias N°s 18, 19, 20 y 21, consignando una obturación vestibular en la pieza 19.

Respecto del cadáver femenino NN se recogieron diversos antecedentes, entre los que cabe señalar:

  • Declaración de Antonucci (f. 212), quien expresó que poco antes de la explosión autorizó la entrada al baño de la Municipalidad a una joven de 18 a 19 años con aspecto de militante.

  • Declaración de Calderón Luna, quien manifestó que los restos desmembrados que quedaron a consecuencia de la explosión, por su tamaño, parecían corresponder a una mujer joven.

  • Declaración del alcalde de la Municipalidad, que también aportó información sobre los hechos.

Fuente :Vicaria de la Solidaridad

Testimonio

Fui compañera de Tati en la U., éramos del mismo curso y era mi amiga. Quiero decir algo que quizás puede ayudar algún día a esclarecer las circunstancias de su muerte. Recuerdo que el año 1990 salió creo que en el Diario la Tercera (una nota de pocas líneas) y también en algunas radios una noticia que hablaba de un agente de la CNI que estaba testimoniando haber visto a Tati en el cuartel Borgoña, ella estuvo una noche y se les murió por tortura y luego decidieron hacer aparecer parte de sus restos en el bombazo que estalló en la municipalidad de Lo Prado. Sé que esto salió en las noticias porque las escuché yo misma y compré ese diario el que luego al pasar los años perdí.

Creo que eso avala completamente la tesis de la familia, de que ella pereció a manos de agentes del Estado, y habrán tenido sus razones para no iniciar juicios que investigaran al respecto. Pero yo no he perdido la esperanza de que se haga justicia y de que quienes la mataron paguen por sus crímenes. No puedo olvidar que el día que desapreció almorzamos junto a otro compañero de escuela en el casino de la Facultad de Arquitectura.

Muchas gracias.
Alba Maldonado Guzmán

Fuente :Recibido por memoriaviva el

Fecha :18-04-2008

Prensa

Tatiana Valentina Fariña Concha, nació el 24 de diciembre de 1965, en la Circunscripción Concepción, Ciudad de Concepción, Región del Biobío. Su madre María Mercedes Concha Sanhueza, su padre Raúl Felipe Fariña Medina.

Tatiana Valentina Fariña Concha, tras terminar sus estudios básicos en la Escuela N° 25 de Chiguayante, ingresa al Liceo experimental de Niñas en Concepción. Será allí donde comenzará su participación en los primeros núcleos de reconstrucción del movimiento estudiantil secundario en Concepción y también como militante de las Juventudes Comunistas de Chile (JJ.CC).

De su paso por el Liceo Experimental de Niñas en Concepción, todas y todos recuerdan a una estudiante de excelencia, premiada por sus excelentes calificaciones, pero además por su compañerismo. Son los años de reconstrucción, donde las y los jóvenes militantes de izquierda se esfuerzan por sobresalir no sólo como estudiantes, sino además en las actividades extra programáticas o culturales, como forma de influir y reclutar.

Ya en sus últimos años de la enseñanza media (secundaria), Tatiana Valentina Fariña Concha, tenía claro que quería estudiar la carrera de sociología. Aquella carrera, la impartía la Universidad de Concepción, pero como todas las Ciencias Sociales, fue cerrada por la dictadura tras el golpe militar y dejo de impartirse en Concepción; sólo quedaban los cupos controlados que la dictadura permitía en la Universidad de Chile, los que eran muy disputados.

En esa época, entrar a sociología requería un puntaje similar a medicina en la entonces Prueba de Aptitud Académica, y para Tatiana Valentina Fariña Concha, estudiante de promedio 6,9 en el Liceo Experimental de Niñas en Concepción, aquello no fue problema. Además, esto ocurre en los años de la Política de Rebelión Popular de Masas (PRPM), contra de la dictadura de Pinochet, donde el Partido Comunista de Chile (PCCh) asume por primera vez en su historia la lucha armada y el enfrentamiento con la institucionalidad.

Tatiana Valentina Fariña Concha, quien ya tenía probada militancia en las JJCC en Concepción y Chiguayante, apenas llega a Santiago a estudiar sociología (1984), se instala en San Ramón, al Sur de la capital, se une a las filas del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), donde destacó por su responsabilidad y compromiso, lo que la llevan a ejercer cargos de jefatura. Quienes operaban bajo su mando, la recuerdan como una joven que actuaba con mucha calma y convicción, lograba entregar entereza a sus compañeros y hacerse respetar sin alzar la voz ni siquiera apelar a su autoridad.

El compromiso de Tatiana Valentina Fariña Concha, era intenso, no sólo en la clandestinidad como combatiente de rodriguista, sino también en la reconstrucción de los Centros de Alumnos y de la Federación de Estudiantes: la ebullición del movimiento estudiantil de aquellos años, que en 1984 significó la reconstrucción de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción (FEC) y un año más tarde, de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech) en Santiago.

Tatiana Valentina Fariña Concha, fue detenida días antes del 14 de mayo de 1985 por agentes de la Central Nacional de Informaciones (CNI), policía política y organismo de inteligencia, que funcionaba como órgano de persecución, secuestro, tortura, asesinato y desaparición de opositores políticos durante la dictadura militar del general Augusto Pinochet en nuestra patria. Los agentes operativos la llevaron al centro de detención y tortura Cuartel Borgoño, ubicado en Calle General Borgoño N° 1470, donde fue torturada hasta la muerte.

Según algunos testimonios, los agentes habrían montado la explosión ese día lunes 14 de mayo de 1985. El artefacto explosivo detonó a las 12:10 horas, en el baño del Servicio de Acción Social, de la Municipalidad de Lo Prado, ubicada al Nor-oeste de Santiago. La explosión dejó varias personas heridas de diversa gravedad, además de dos personas fallecidas: una funcionaria municipal de nombre Susana Sánchez Espinoza y restos de otra persona, a la cual no se pudo identificar debido a que resultó totalmente destrozada.

Cinco meses después en octubre de ese año, un juez determina que los restos humanos encontrados correspondían a una joven de 19 años de edad, estudiante de Sociología de la Universidad de Chile que provenía de Concepción, sobre la cual se había interpuesto un recurso de amparo debido a su desaparición. Su nombre: Tatiana Valentina Fariña Concha.

Su familia hasta hoy clama por esclarecer las circunstancias de su muerte y en que ella habría sido ultimada por agentes de Estado, atendida su militancia política y su labor en el campo estudiantil.

Rescate de la memoria de Tatiana Valentina Fariña Concha:

Tu familia te ha dedicado unas amorosas y sentidas palabras bien amada Tatiana: “Fuiste la hija, fuiste la hermana, fuiste la sobrina, fuiste la nieta, fuiste estudiante, fuiste la amiga, fuiste la amada, querida y respetada… Y elegiste ser combatiente y la mejor para defender a tu pueblo oprimido. Este es el legado de amor y sacrificio supremo que nos dejaste querida Tatiana”.

Es importante aclarar su muerte y rescatar la memoria y legado de esta joven inteligente, llena de ideales, solidaria y aguerrida, dispuesta a todo por lograr la libertad de su pueblo. Digna representante de aquella heroica generación de jóvenes que dejaron su sangre regada en las calles y veredas de nuestro país, combatiendo la más cruel y criminal dictadura que ha padecido Chile.

Tatiana Valentina Fariña Concha, fue una de aquellas jóvenes combatientes, que desde muy temprana edad le tocó enfrentar en desigual combate a las bestias que oprimían a nuestro pueblo.

El 12 de septiembre de 2018, la Universidad de Chile entregó un título profesional póstumo a 11 estudiantes ejecutados y desaparecidos:

Los distinguidos en esta oportunidad serán los ejecutados políticos José Modesto Amigo Latorre, Tatiana Valentina Fariña Concha, Sócrates Augusto Ponce Pacheco y Frank Randall Teruggi Bombatch; y los detenidos desaparecidos Clara Elena Canteros Torres, Bernardo de Castro López, Jorge Humberto D’Orival Briceño, Jorge Enrique Espinosa Méndez, Néstor Alfonso Gallardo Agüero, José Fernando Romero Lagos y Eduardo Humberto Ziede Gómez.

Dicha actividad se realizo en una emotiva ceremonia en Santiago, donde se congregaron 100 familias de jóvenes ejecutados y desaparecidos por la dictadura.

“La Universidad de Chile está haciendo hoy un gesto de demostración de autonomía moral. La dictadura militar nos dijo que habían muerto y hoy nosotros nos sentimos con el derecho de decir otra cosa y entregarles este diploma”, destacó Ennio Augusto Vivaldi Véjar, rector de la Universidad de Chile.

Las brigadas muralistas que intervienen los muros de la ciudad con configuraciones plásticas llamativas y mensajes explícitos.

Brigadistas que recuperan el mural como medio de expresión y comunicación, con potencia política y visual, en este caso recordando a la combatiente Tatiana Valentina Fariña Concha.

Es importante para la familia, después de 37 años, estar todavía esperando verdad y justicia:

Victoria Fariña Concha, hermana de Tatiana, comentó que existen antecedentes que hacen dudar del procedimiento realizado en plena dictadura, partiendo porque existen diferencias en la hora de la data de muerte en su certificado de defunción en relación a la hora de la explosión, diferencias de horas.

Por esto y otros importantes datos aun en la carpeta de investigación, Victoria comentó que “en agosto de 2015, como familia tomamos la decisión de interponer una querella, pues junto a una abogada cercana y especialista en materia derechos humanos, encontramos antecedentes que hacen necesarias las declaraciones de algunas personas. Todavía está en etapa de investigación, pues lo tomó la Corte de Apelaciones de San Miguel, que hizo algunas diligencias que nosotros solicitamos como citar a declarar a algunas personas, adjuntar información que habíamos recopilado, pero no hubo mucho movimiento, pero en diciembre de 2021 la causa se derivó a la Corte de Apelaciones de Santiago, donde se han realizado diversas diligencias junto al Programa de Derechos Humanos”.

El miércoles 8 de junio del 2022 a las 15:36 horas, exhuman los restos de Tatiana Valentina Fariña Concha, en el Cementerio General de Concepción.

Para la familia de Tatiana Valentina Fariña Concha, la exhumación de sus restos es un hecho relevante en la búsqueda de justicia y verdad después de 37 años sin conocer lo que realmente ocurrió con la joven estudiante.

Victoria Fariña Concha, comentó que el objetivo de la diligencia es “establecer a través del ADN la identidad de Tatiana ya que fue identificada por otros medios y además realizar exámenes antropológicos, los que se harán en laboratorios en Estados Unidos, que nos van a servir hoy día para determinar algunas otras circunstancias ligadas a otros aspectos de la investigación que tienen que ver con las declaraciones, con algunos cabos sueltos por lo que nosotros consideramos importante presentar la querella”.

Entre esas diferencias está “la hora de su fallecimiento entre la ocurrencia de la explosión y su data de muerte que fue anterior. Su carné de identidad fue encontrado en la Municipalidad de Lo Prado un mes después de ocurridos los hechos y además porque ella habría relatado a algunos compañeros de la universidad encontrarse en una situación de seguridad compleja, que la estaban siguiendo”.

Victoria Fariña Concha, señaló además que “el ministro de la época sólo determinó a quien correspondían los restos y cerró la investigación sin avanzar en por qué entonces Tatiana fallece ahí y quiénes intervinieron en esto, cómo ocurrió”.

Victoria Fariña Concha, además subrayó que “es importante para la familia, después de 37 años, estar todavía esperando verdad, justicia, demandando también la memoria, la reparación y por supuesto las garantías de no repetición considerando que aún hay muchas familias hoy día demandando el esclarecimiento, encontrar a sus detenidos desaparecidos y la verdad sobre lo ocurrido con los ejecutados políticos”.

“Es algo que nos ha afectado mucho. A medida que van pasando los años ir teniendo la certeza que justicia no vamos a encontrar, porque la justicia que tarda tanto tiempo ya no es justicia, pero sí me gustaría poder alcanzar toda la verdad posible, porque creemos que la verdad es parte también de la justicia, la verdad que necesitamos nosotros como familia, pero también la verdad que le hace bien a toda la sociedad, a todo este país, a los hijos nuestros, a los jóvenes, a las niñas que necesitan saber qué es lo que pasó”.

“Debe haber una respuesta clara. Porque a pesar de todo lo que sabe, de los miles de detenidos desaparecidos, de los ejecutados políticos, de torturados, de presos políticos y de todos los horrores que hemos conocido, es frustrante que todavía hoy día no exista una sanción legal al negacionismo, que todavía no exista una prohibición de la incitación al odio que escuchamos todos los días, partiendo por los parlamentarios de ultraderecha y de derecha que todavía defienden y enarbolan a la dictadura, que mantienen estos dichos de odio por en que en otros países, esos países que tantos nos gusta compararnos, hoy día estarían tras las rejas” agrega la hermana de Tatiana.

Finalmente, Victoria Fariña Concha, aborda uno de las principales deudas del Estado en cuanto a violaciones a los derechos humanos “Necesitamos reparación, y no me refiero a esa justa reparación a las víctimas o sus familias que les permitan recomponerse, sino en lo político y en lo social. Necesitamos que haya en Concepción que haya una biblioteca con el nombre de Tatiana o con el nombre de cualquier persona que luchó por la libertad. Y por supuesto también garantías de no repetición. Yo no puedo dejar de enlazar, porque si bien estamos hablando de un hecho que ocurrió hace 37 años, era una joven estudiante que se alzó contra una dictadura y un sistema legítimamente y de manera valiente, como miles que tenían esa necesidad de traer dignidad. Eso yo lo veo hoy día con los presos de la Revuelta, son presos políticos, no están presos por haber dado una opinión, pero claramente son jóvenes que permitieron que hoy día como país nos encontremos en un proceso tan relevante para hacer cambios que tanto se han peleado en las calles, como se hacía en esa época en contra de la dictadura, me parece entonces insólito que estos jóvenes están años en prisión preventiva sin tener un juicio todavía, en muchas casos sin pruebas y paralelamente a otros que violaron los derechos humanos a partir del Estallido Social no hayan pasado un sólo día en la cárcel. Esa falta de justicia que veíamos en dictadura y que yo en lo personal te digo como profesora, como mujer, como penquista, como abogada, como mamá y como ciudadana, critico. En esta materia nos falta mucho por avanzar”.

“Acá los únicos que han fomentado el odio ha sido este sector que apoyó el golpe de Estado y la dictadura y que finalmente están detrás de todos estos grupos económicos que le interesa mantener el sistema” concluye.

Este homenaje viene a fortalecer la memoria histórica de las mujeres, haciendo visible la lucha y la capacidad de combate de compañeras que han decidido ocupar la autodefensa colectiva como herramienta para la liberación total.

 Desde ahora, jamás volverán a ser borradas de nuestra historia

 

por Javier Muñoz Ortiz

Fuente :memoriapopular.cl

Fecha :16-04-2025

A las 12:10 horas del lunes 14 de mayo de 1985, una bomba detona en el baño del Servicio de Acción Social de la Municipalidad de Lo Prado, en el sector poniente de Santiago. La explosión deja varias personas heridas de diversa gravedad, además de dos personas fallecidas: una funcionaria municipal de nombre Susana Sánchez Espinoza y restos de otra persona, a la cual no se pudo identificar debido a que resultó totalmente destrozada.

Meses más tarde, en octubre de aquel fatídico 1985, un juez determina que los restos humanos encontrados, correspondían a una joven de 19 años de edad, estudiante de la Universidad de Chile que provenía de Concepción, sobre la cual se había interpuesto un recurso de amparo, debido a su desaparición, precisamente el 14 de mayo. Su nombre: Tatiana Valentina Fariña Concha.

Tatiana había nacido en Concepción el 24 de diciembre de 1965, en el seno de una familia de origen proletario y de izquierda. Tras el golpe militar de 1973, su padre Raúl Fariña Medina, fallecido hace sólo unos pocos días atrás, fue exonerado por motivos políticos de la petroquímica de Chile en Talcahuano, quedando una familia de cinco hijos dependiendo del sueldo de la madre, la profesora básica, María Concha Sanhueza.

Tatiana luego de su paso por las JJCC, en la VIII Región, llega a Santiago a estudiar sociología (1984), se instala en San Ramón, al sur de la capital, incorporándose al denominado Frente Estudiantil del naciente Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), donde destacó por su responsabilidad y compromiso, llegando a quedar a cargo de la unidad en tareas de «recuperación económica».

Antecedentes del Caso (recibido por memoriaviva el 18-4-08).

«Fui compañera de Tati en la U., éramos del mismo curso y era mi amiga. Quiero decir algo que quizás puede ayudar algún día a esclarecer las circunstancias de su muerte. Recuerdo que el año 1990 salió creo que en el Diario la Tercera (una nota de pocas líneas) y también en algunas radios una noticia que hablaba de un agente de la CNI que estaba testimoniando haber visto a Tati en el cuartel Borgoña, ella estuvo una noche y se les murió por tortura y luego decidieron hacer aparecer parte de sus restos en el bombazo que estalló en la municipalidad de Lo Prado. Sé que esto salió en las noticias porque las escuché yo misma y compré ese diario, el que luego al pasar los años perdí.

Creo que eso avala completamente la tesis de la familia, de que ella pereció a manos de agentes del Estado, y habrán tenido sus razones para no iniciar juicios que investigaran al respecto. Pero yo no he perdido la esperanza de que se haga justicia y de que quienes la mataron paguen por sus crímenes. No puedo olvidar que el día que desapareció almorzamos junto a otro compañero de escuela en el casino de la Facultad de Arquitectura.

Muchas gracias.
Alba Maldonado Guzmán»

Fuente :liberacion.cl

Fecha :14-05-2024

Durante la jornada de hoy miércoles 8 de junio, se realizaró la exhumación de los restos de Tatiana Fariña, estudiante de sociología que falleció a los 19 años, en el marco de una querella interpuesta por su familia para aclarar la muerte de la joven en medio de la explosión de una bomba en un año clave de las jornadas de protesta contra la dictadura.

Tatiana Valentina Fariña Concha era una joven penquista destacada estudiante de sociología de la Universidad de Chile. Su compromiso social manifestado desde temprana edad, le hizo sumarse a la lucha popular contra la dictadura, ingresando a las filas de las Juventudes Comunistas en primera instancia, y luego al Frente Patriótico Manuel Rodríguez.

El 14 de mayo de 1985 -año clave en las jornadas nacionales de protestas-, murió a causa de un explosivo detonado en una oficina de la municipalidad de Lo Prado. El ministro en visita de la época, Humberto Espejo, sólo se remitió a determinar las identidades de los restos encontrados en las dependencias. En esa época en Chile no estaba disponible el examen de ADN, por lo que las identidades de las dos víctimas fatales (también una funcionaria) se determinó mediante pruebas dentales que correspondía y cerraron la causa.

En conversación con RESUMEN, Victoria Fariña, hermana de Tatiana, comentó que ella ya «había señalado a un compañero de carrera que tenía problemas de seguridad, que ella tenía temor, sentía que la estaban siguiendo y que se iba a cambiar de casa». Además, comentó que existen antecedentes que hacen dudar del procedimiento realizado en plena dictadura, partiendo porque existen diferencias en la hora de la data de muerte en su certificado de defunción en relación a la hora de la explosión, diferencias de horas.

Por esto y otros importantes datos aun en la carpeta de investigación, Victoria comentó que «en agosto de 2015, como familia tomamos la decisión de interponer una querella, pues junto a una abogada cercana y especialista en materia derechos humanos, encontramos antecedentes que hacen necesarias las declaraciones de algunas personas. Todavía está en etapa de investigación, pues lo tomó la Corte de Apelaciones de San Miguel, que hizo algunas diligencias que nosotros solicitamos como citar a declarar a algunas personas, adjuntar información que habíamos recopilado, pero no hubo mucho movimiento, pero en diciembre de 2021 la causa se derivó a la Corte de Apelaciones de Santiago, donde se han realizado diversas diligencias junto al Programa de Derechos Humanos».

Por ello es que la ministra en visita extraordinaria para causas por violaciones a los derechos humanos de la Corte de Apelaciones de Santiago, Paola Plaza, ordenó la exhumación de los restos de Tatiana en el Cementerio General de Concepción durante el día de hoy a las 11:00 de la mañana, donde se hará presente el tribunal, personal del SML y de la PDI.

«La ministra decretó la realización de dos diligencias -indica Victoria-, una el examen de ADN que debió realizarse hace mucho tiempo y además se realizará una pericia antropológica, la que se hará en laboratorios en Estados Unidos. Cuando sus restos regresen podremos hacer nuevamente un funeral».

Asimismo, Victoria Fariña, comenta un aspecto que es central siempre que se habla de materia de derechos humanos: cómo el paso del tiempo dificulta el poder conseguir justicia. «Es algo que nos ha afectado mucho. A medida que van pasando los años ir teniendo la certeza que justicia no vamos a encontrar, porque la justicia que tarda tanto tiempo ya no es justicia, pero sí me gustaría poder alcanzar toda la verdad posible, porque creemos que la verdad es parte también de la justicia, la verdad que necesitamos nosotros como familia, pero también la verdad que le hace bien a toda la sociedad, a todo este país, a los hijos nuestros, a los jóvenes, a las niñas que necesitan saber qué es lo que pasó».

«Debe haber una respuesta clara. Porque a pesar de todo lo que sabe, de los miles de detenidos desaparecidos, de los ejecutados políticos, de torturados, de presos políticos y de todos los horrores que hemos conocido, es frustrante que todavía hoy día no exista una sanción legal al negacionismo, que todavía no exista una prohibición de la incitación al odio que escuchamos todos los días, partiendo por los parlamentarios de ultraderecha y de derecha que todavía defienden y enarbolan a la dictadura, que mantienen estos dichos de odio por en que en otros países, esos países que tantos nos gusta compararnos, hoy día estarían tras las rejas» agrega la hermana de la víctima.

Finalmente, Victoria Fariña aborda uno de las principales deudas del Estado en cuanto a violaciones a los derechos humanos «Necesitamos reparación, y no me refiero a esa justa reparación a las víctimas o sus familias que les permitan recomponerse, sino en lo político y en lo social. Necesitamos que haya en Concepción que haya una biblioteca con el nombre de Tatiana o con el nombre de cualquier persona que luchó por la libertad. Y por supuesto también garantías de no repetición. Yo no puedo dejar de enlazar, porque si bien estamos hablando de un hecho que ocurrió hace 37 años, era una joven estudiante que se alzó contra una dictadura y un sistema legítimamente y de manera valiente, como miles que tenían esa necesidad de traer dignidad. Eso yo lo veo hoy día con los presos de la Revuelta, son presos políticos, no están presos por haber dado una opinión, pero claramente son jóvenes que permitieron que hoy día como país nos encontremos en un proceso tan relevante para hacer cambios que tanto se han peleado en las calles, como se hacía en esa época en contra de la dictadura, me parece entonces insólito que estos jóvenes están años en prisión preventiva sin tener un juicio todavía, en muchas casos sin pruebas y paralelamente a otros que violaron los derechos humanos a partir del Estallido Social no hayan pasado un sólo día en la cárcel. Esa falta de justicia que veíamos en dictadura y que yo en lo personal te digo como profesora, como mujer, como penquista, como abogada, como mamá y como ciudadana, critico. En esta materia nos falta mucho por avanzar».

«Acá los únicos que han fomentado el odio ha sido este sector que apoyó el golpe de Estado y la dictadura y que finalmente están detrás de todos estos grupos económicos que le interesa mantener el sistema» concluye.

Tatiana Fariña, combatiente por la libertad

A las 12:10 del lunes 14 de mayo de 1985, una bomba detona en el baño del Servicio de Acción Social de la Municipalidad de Lo Prado, en el Noroeste de Santiago. La explosión deja varias personas heridas de diversa gravedad, además de dos personas fallecidas: una funcionaria municipal de nombre Susana Sánchez Espinoza y restos de otra persona, la que no se pudo identificar debido a que resultó totalmente destrozada.

Meses más tarde, en octubre de aquel fatídico año, un juez determina que los restos humanos encontrados correspondían a una joven de 19 años de edad, estudiante de la Universidad de Chile que provenía de Concepción, sobre la cual se había interpuesto un recurso de amparo debido a su desaparición precisamente el 14 de mayo. Su nombre: Tatiana Valentina Fariña Concha.

Tatiana había nacido el 24 de diciembre de 1965, en el seno de una familia penquista de origen proletario y de izquierda. Tras el golpe militar de 1973, su padre Raúl Fariña Medina, fallecido el año pasado, fue exonerado por motivos políticos de la petroquímica de Chile en Talcahuano, quedando una familia de cinco hijos dependiendo del sueldo de la madre, la profesora básica, María Concha Sanhueza.

A principios de los ochenta, con el inicio de las protestas, Raúl, hermano mayor de Tatiana, es detenido y con 18 años de edad, encarcelado en la antigua Penitenciaria de Concepción, ubicada en Chacabuco con Prat, centro de memoria que fue borrado para instalar un supermercado.

Tatiana, tras terminar sus estudios básicos en la Escuela N° 25 de Chiguayante, ingresa al Liceo experimental de Niñas en Concepción, que en aquellos años se ubicaba donde hoy lo hace el Colegio Brasil. Será allí donde comenzará su participación en los primeros núcleos de reconstrucción del movimiento estudiantil secundario en Concepción y también en las Juventudes Comunistas.

De su paso por el Liceo Experimental, todas y todos recuerdan a una estudiante de excelencia, premiada por sus excelentes calificaciones, pero además por su compañerismo. Son los años de reconstrucción, donde las y los jóvenes militantes de izquierda se esfuerzan por sobresalir no sólo como estudiantes, sino además en las actividades extraprogramáticas o culturales, como forma de influir y reclutar.

Ya en sus últimos años como secundaria, Tatiana tenía claro que quería estudiar sociología. Aquella carrera -como todas las Ciencias Sociales- fue cerrada por la dictadura tras el golpe militar y no existía en Concepción; sólo quedaban los cupos controlados que la dictadura permitía en la Universidad de Chile, los que eran muy disputados.

En esa época, entrar a sociología requería un puntaje similar a medicina en la entonces Prueba de Aptitud Académica, y para Tatiana, estudiante de promedio 6,9 en el Experimental, aquello no fue problema. Además, esto ocurre en los años de Rebelión Popular contra de la dictadura de Pinochet, donde el Partido Comunista asume por primera vez en su historia la lucha armada y el enfrentamiento con la institucionalidad.

Tatiana, quien ya tenía probada militancia en el partido en Concepción y Chiguayante, apenas llega a Santiago a estudiar sociología (1984), se instala en San Ramón, al sur de la capital, incorporándose al denominado Frente Estudiantil del naciente Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), donde destacó por su responsabilidad y compromiso, llegando a quedar a cargo de unidad en tareas de «recuperación económica».

El trabajo de Tatiana era intenso, no sólo el clandestino como miliciana rodriguista, sino también en la reconstrucción de los Centros de Alumnos y de la Federación de Estudiantes: la ebullición del movimiento estudiantil de aquellos años, que en 1984 significó la reconstrucción de la FEC en Concepción y un año más tarde, de la FECh en Santiago.

Por ello es tan importante aclarar su muerte y rescatar la memoria y legado de esta joven inteligente, llena de ideales, solidaria y aguerrida, dispuesta a todo por lograr la libertad de su pueblo. Digna representante de aquella heroica generación de jóvenes que dejaron su sangre regada en las calles y veredas de nuestro país, combatiendo la más cruel y criminal dictadura que ha padecido Chile.

Tatiana fue una de aquellas jóvenes combatientes, que desde muy temprana edad le tocó enfrentar en desigual combate a las bestias que oprimían a nuestro pueblo.

Hoy familiares y amigos la recuerdan a través de una beca, que ya se ha otorgado por quinto año consecutivo en Liceo Grecia de su Chiguayante natal.

Fuente :resumen.cl

Fecha :08-06-2022

La decisión fue adoptada por la ministra que lleva el caso por la muerte de la joven militante comunista ocurrida en 1985. Las autoridades de la época señalaron que el deceso se produjo cuando manipulaba un artefacto explosivo.

La mañana de este miércoles en el Cementerio General de Concepción se llevó a cabo la exhumación de los restos de Tatiana Fariña, militante de las Juventudes Comunistas quien fue muerta en 1985 a los 19 años de edad.

Si bien el informe forense de la época señaló que el deceso se produjo por politraumatismo esquelético y visceral a raíz de la mala manipulación de un artefacto explosivo, hay varios hechos que rodean el caso y que apuntan a que Fariña fue asesinada por agentes de la dictadura militar.

Uno de ellos es que la hora de su muerte fue establecida antes de la hora de la explosión y además que su cédula de identidad fue encontrada en dependencias de la Municipalidad de Lo Prado, entonces intervenida por el régimen de Augusto Pinochet al igual que todas las municipalidades del país donde operaban alcaldes designados.

Para las hermanas de Tatiana, la exhumación de sus restos es un hecho relevante en la búsqueda de justicia y verdad después de 37 años sin conocer lo que realmente ocurrió con la joven estudiante.

Victoria Fariña comentó que el objetivo de la diligencia es “establecer a través del ADN la identidad de Tatiana ya que fue identificada por otros medios y además realizar exámenes antropológicos que nos van a servir hoy día para determinar algunas otras circunstancias ligadas a otros aspectos de la investigación que tienen que ver con las declaraciones, con algunos cabos sueltos por lo que nosotros consideramos importante presentar la querella”.

Entre esas diferencias está “la hora de su fallecimiento entre la ocurrencia de la explosión y su data de muerte que fue anterior. Su carné de identidad fue encontrado en la Municipalidad de Lo Prado un mes después de ocurridos los hechos y además porque ella habría relatado a algunos compañeros de la universidad encontrarse en una situación de seguridad compleja, que la estaban siguiendo”.

Victoria Fariña señaló además que “el ministro de la época sólo determinó a quien correspondían los restos y cerró la investigación sin avanzar en por qué entonces Tatiana fallece ahí y quiénes intervinieron en esto, cómo ocurrió”.

La hermana de la víctima subrayó que “es importante para la familia, después de 37 años, estar todavía esperando verdad, justicia, demandando también la memoria, la reparación y por supuesto las garantías de no repetición considerando que aún hay muchas familias hoy día demandando el esclarecimiento, encontrar a sus detenidos desaparecidos y la verdad sobre lo ocurrido con los ejecutados políticos”.

Respecto de la posibilidad de avanzar más en conocer sobre lo ocurrido con las víctimas de la represión de la dictadura durante el gobierno del Presidente Gabriel Boric, Verónica Fariña indicó que existe un compromiso el cual esperan que se concrete en esta materia.

De todas formas, precisó que “hay un pacto de silencio de quienes están detrás de las graves violaciones a los derechos humanos y que ese pacto de silencio nos tiene, 37 años más tarde y a muchas otras personas desde mucho antes, exigiendo justicia. Como sociedad debemos erradicar el negacionismo, prohibamos la incitación al odio que hoy existe sobre todo de sectores de derecha y ultra derecha y que se restablezca la memoria y la reparación en lo social y en lo político también”.

Benicia Fariña, también hermana de Tatiana, agregó que “nosotros queremos la verdad, en especial porque son 37 años desde que mi hermana desapareció, desde que falleció y mi padre falleció el año pasado esperando saber la verdad”.

Según algunos testimonios, Tatiana Fariña fue detenida días antes del 14 de mayo de 1985 por agentes de la CNI y llevada al Cuartel Borgoño de ese grupo represivo donde fue torturada hasta la muerte. Los propios agentes habrían montado la explosión ese día 14 en el municipio de Lo Prado, donde además falleció una funcionaria de esa entidad, para encubrir el crimen de la joven universitaria.

Fuente :radio.uchile.cl

Fecha :08-06-2022

Como parte de la conmemoración oficial de un nuevo aniversario del Golpe de Estado, la Casa de Bello continuó con la entrega de este reconocimiento. Encabezada por el Rector Ennio Vivaldi, la ceremonia ratificó el compromiso institucional con la memoria, la reparación, la verdad y la justicia que se ha venido desarrollando en los últimos años, y a partir del cual otros 101 estudiantes ya fueron distinguidos en abril de este año, en un proceso que continúa abierto.

Emoción y alegría fueron parte de las emociones de personas de diferentes generaciones que se encontraron este martes 11 de septiembre en un repleto Salón de Honor de la Casa Central de la U. de Chile, que, como parte de la ceremonia oficial de conmemoración de un nuevo aniversario del Golpe de Estado, realizó la segunda entrega del reconocimiento Título póstumo y simbólico y del grado académico póstumo y simbólico a estudiantes detenidos(as) desaparecidos(as) y ejecutados(as) políticos(as).

Los distinguidos en esta oportunidad fueron los ejecutados políticos José Modesto Amigo Latorre, Tatiana Valentina Fariña Concha, Sócrates Augusto Ponce Pacheco y Frank Randall Teruggi Bombatch; y los detenidos desaparecidos Clara Elena Canteros Torres, Bernardo de Castro López, Jorge Humberto D'Orival Briceño, Jorge Enrique Espinosa Méndez, Néstor Alfonso Gallardo Agüero, José Fernando Romero Lagos y Eduardo Humberto Ziede Gómez.

Estos 11 estudiantes de la Casa de Estudios se suman a los 101 que recibieron la distinción en abril pasado, como parte de un ejercicio de memoria institucional calificado como “indispensable” ante los últimos hechos relacionados a la justicia y las violaciones de DD.HH.

En la ceremonia, además, fueron homenajeados tres estudiantes cuyas familias no pudieron asistir a la primera entrega de títulos. Éstos son Juan Andrés Blanco Castillo, Juan Aniceto Meneses Reyes y Carmen Margarita Díaz Derricarrere.

“Esta Universidad hoy día vive en este acto un momento de desusada conmoción, pero quisiéramos pensar que más allá de este momento, permanecerá en nosotros y ustedes este espíritu de configurar un país en el cual hubieran sido felices quienes hoy estamos homenajeando", dijo el Rector Ennio Vivaldi respecto a este proceso que está a cargo del Comité de Titulaciones Póstumas que integran la Cátedra de Derechos Humanos y el Archivo Central Andrés Bello de la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones, la Dirección Jurídica y la Vicerrectoría de Asuntos Académicos.

Junto con destacar la importancia de los nombres “porque detrás de ellos hay historias, hay amigos y familias que nunca han dejado de luchar por su reconocimiento, por pelear contra el olvido en un país que insiste en enterrar el pasado”, la vicerrectora de Extensión y Comunicaciones, Faride Zeran, explicó que “frente a las deudas de nuestro país en estas materias, la Universidad de Chile ha decidido, como tantas veces en su historia, actuar en consecuencia con su memoria histórica, con la deuda ética que una institución como esta tiene con el país y con las víctimas de violaciones a los derechos humanos”, motivo por el cual, recalcó, el proceso sigue abierto, sorteando las dificultades de la ausencia de una política de archivos y la destrucción de los mismos.

Por su parte la presidenta de la FECh, Karla Toro, junto con recordar al estudiante de Ingeniería asesinado en dictadura Patricio Manzano, relevó que este acto de reparación “no puede ser un punto de llegada. Por el contrario, debe ser un punto de inicio para poder avanzar de manera decidida en una verdadera política de memoria por parte de nuestra Universidad”, tarea en la que, dijo, los estudiantes deben jugar un rol protagónico.

Una memoria viva

“Un día como hoy, hace 45 años, aprendimos a esperar, y seguimos esperando verdad y justicia. No nos merecemos nada menos que eso. Es por eso que estos actos son sumamente importantes, porque nos revindican”, señaló Alejandra Parra, representante de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, agregando que “es importante que dejemos este legado a las nuevas generaciones”.

Parra tuvo palabras también respecto al rol de la sociedad en materia de memoria y de DD.HH. ya que “depende de nosotros que la impunidad a la que nos hemos visto sometidos especialmente este año no siga. Podemos seguir en la lucha, pedir verdad y justicia y luchar contra la impunidad”.

Por su parte, Mireya García, representante de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), agradeció este acto de memoria de la Universidad de Chile “porque los actos simbólicos para nosotros tienen un valor enorme, traspasan lo simbólico y se transforman en actos de reivindicación de lo que fue la vida de ellos, y ellos fueron también estudiantes"

García relevó también la necesidad de que “la sociedad en su conjunto sea parte de esta lucha porque los desaparecidos son de todos, nos pertenecen a todos, porque los ejecutados nos pertenecen a todos, porque los torturados somos todos".

Fueron parte de esta ceremonia el prorrector Rafael Epstein; la vicerrectora de Asuntos Académicos, Rosa Devés; la vicerrectora de Extensión y Comunicaciones, Faride Zeran; el vicerrector de Investigación y Desarrollo, Flavio Salazar; el vicerrector de Asuntos Económicos y Gestión Institucional, Daniel Hojman; el vicerrector de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios, Juan Cortés, junto al director Jurídico (s), Ignacio Maturana.

Junto a ellos asistieron el decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Carlos Ruiz Schneider; el decano de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, Francisco Martínez; el decano de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias, Mario Maino; el decano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Manuel Amaya; el decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Roberto Aceituno; el decano de la Facultad de Ciencias Agronómicas, Roberto Neira; el decano de la Facultad de Artes, Luis Orlandini; el decano de la Facultad de Economía y Negocios, José De Gregorio; la decana de la Facultad de Odontología, Irene Morales, y el director del Instituto de Asuntos Públicos, Hugo Frühling; además de la presidenta de la FECh, Karla Toro, representantes del Senado Universitario y del Consejo de Evaluación, entre otros.

Participaron también de este encuentro, que fue abierto a toda la comunidad universitaria y la ciudadanía, el músico Roberto Márquez –vocalista de Illapu- y los actores Paulina Urrutia y Daniel Muñoz, quienes fueron los maestros de ceremonia; además de Joan Turner y Amanda Jara, la Premio Nacional de DD.HH Fabiola Letelier, el arquitecto Miguel Lawner, el músico Fernando García, autoridades universitarias y del cuerpo diplomático. 

Fuente :uchile.cl

Fecha :11-09-2018

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Ultima Actualización : 26/09/2026