Sonia Valencia Huerta
Antecedentes del Caso
Mario Romero Robledo, Sonia Valencia Huerta y Germán Cuello Yuskevic, militantes del MIR muertos el 31 de diciembre de 1977 en Coquimbo. Vecinos del lugar vieron como las víctimas fueron introducidas por agentes de la DINA en la vivienda, estando maniatadas y con signos de haber sido torturadas. Según los testigos, los agentes dejaron adentro de la casa a las víctimas y se retiraron. Al rato, tuvo lugar la explosión.
Fuente :Codepu.
Prensa
Fecha Asesinato: 31-12-1977
Lugar Asesinato: Olivar Alto, Coquimbo
Actividad Política: Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR)
Actividad: Trabajadora social
Estado Civil e Hijos: Casada, 2 hijos, Embarazada
Nacionalidad: chilena
Nació en Coquimbo y estudió en el Liceo Co-educacional en el puerto. Se recibió de Asistente Social en la Universidad de Chile y se desempeñó en el hospital San Pablo y en el servicio nacional de salud como jefa de la unidad hasta 1973.
Sonia Valencia Huerta. Con otras dos personas fue ejecutada el 31 de diciembre de 1977 en Coquimbo. Las víctimas fueron introducidas por agentes de la DINA en una vivienda, estando maniatadas y con signos de haber sido torturadas. Luego de ser dejadas en el lugar, se produjo una explosión. En el momento de su asesinato, estaba embarazada. Ejecutada política.
La recopilación de testimonios, entregados por familiares y amigos de las víctimas, dan cuenta que el día viernes 30 de diciembre, Sonia Valencia se dirigió a la Municipalidad de Coquimbo a cobrar su sueldo del Programa de Empleo Mínimo (PEM), encaminándose en seguida a visitar a su padre en el sector El Llano de esta ciudad. En dicho lugar se sirvió un breve refrigerio y se retiró entre las 16.15 a 16.30 horas, dirigiéndose hacia su hogar; pasando antes a retirar a sus hijos desde la vivienda de su hermana, situada a unas pocas cuadras de la residencia de ella. Siguió su camino sólo con el pequeño Rodrigo, pues el mayor, de nueve años de edad, quiso continuar jugando con los amigos con quienes se encontraba en esos momentos.
El instante de la explosión debió haber ocurrido sólo a minutos después de su llegada. Su cuerpo fue arrojado violentamente a través de la puerta de la cocina, quedando su vientre totalmente destrozado, y en cuyas entrañas llevaba un hijo de cinco meses de gestación. Los cuerpos de su esposo y Germán Cuello fueron encontrados en el comedor de la modesta vivienda. El pequeño Rodrigo fue ubicado vivo en el dormitorio, siendo el único sobreviviente.
Fuente :corporacioncultural16deoctubrelaserena.cl s/ fecha
Julieta Sonia Valencia Huerta, conocida como Sonia, nació en Coquimbo el 24 de agosto de 1943. Su padre era empleado de Ferrocarriles del Estado. Estudió en un liceo de Coquimbo y posteriormente en la Escuela de Servicio Social, Dr. Lucio Córdova, Universidad de Chile Santiago; perteneció a la llamada “generación de 1968”, una vez titulada regresó a Coquimbo. Trabajó en el hospital San Pablo de esa ciudad y también lo hizo, durante el gobierno de la Unidad popular, como encargada del Servicio de Bienestar del Personal, de funcionarios del Servicio Nacional de Salud (SNS), en la II Zona de Salud Atacama – Coquimbo. Posteriormente fue exonerada. Durante la dictadura militar trabajó en el Programa de Ocupación para jefes de Hogares (POJH).
Una compañera de liceo y de carrera, la describe como “Buena mujer, lo primero, una buena mujer, honesta, sincera. Sincera hasta decir basta”. Una amiga desde los tiempos de universidad, la recuerda como,” Sonia era una persona transparente, era una mujer vital, […] que amaba la vida, amaba a su hijo, amaba a su familia, amaba a las gentes a las cuales ella atendía, amaba su trabajo […] una mujer creativa […] muy ubicada en la vida …” Una de sus condiscípulas, dice de ella, “Cuando hicimos la memoria […] debíamos viajar a Coquimbo y ahí estabas tú, Sonia, de inmediato dijiste, tengo un tío que vive allí, yo me encargo. A los pocos días estaba la respuesta y la casa donde permanecimos cerca de un mes, éramos cinco y tú, Sonia, pediste por todas…”
Su compromiso sociopolítico, creció durante la Universidad y posteriormente en los años de trabajo profesional. De esa época, sus amigas relatan, “se colocaba en el lugar de las otras personas, tratando de entenderlas y acompañarlas en sus decisiones.” “Así conocí a Sonia, menuda, pequeña, muy sensible y comprometida […] Recuerdo lo trabajólica que era […] se veía obligada a andar con su hijo para todos lados, no tenía colaboración en su casa para cuidar al niño, porque Sonia era madre sola”. Su hijo primogénito, se llama Luís Rubén.
Contrajo matrimonio con Mario Romero Robledo, 27 años, Ingeniero en Minas, militante del Movimiento de izquierda Revolucionario (MIR). La pareja se estableció en una vivienda de auto construcción, de dos piezas, ubicada en Pasaje Caldera 88, en Olivar Alto, Coquimbo. En el año 1977 ya tenían a Rodrigo de 3 años y Sonia contaba con un embarazo de 7 meses.
Ese mismo año, el día 30 de diciembre, pasadas las 18 hrs., Sonia, Mario, Rodrigo y un profesor, amigo de la pareja, Germán Cuello Yuschkewitz, fueron explosionados en ese domicilio, por acción atribuida a agentes de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA). Cuando fue explosionada, Sonia tenía 34 años.
En el informe de la Corporación de Defensa y Promoción de los Derechos del Pueblo (CODEPU), presentado al Presidente de la República Don Ricardo Lagos Escobar, se registra: “vecinos del lugar vieron que a la vivienda familiar llegó una camioneta C-10, tipo furgón y cuatro autos pertenecientes a la DINA. Bajaron a tres personas maniatadas, con signos de haber sido torturadas. Antes de entrar a la casa de Sonia y Mario, hicieron salir de sus viviendas a todos los vecinos aledaños. Después los agentes entraron y dejaron a Sonia, Mario y Germán, retirándose del lugar. Al rato tuvo lugar la explosión”.
Según relato de Mirta Sulantay, Trabajadora Social, tía paterna de Luis Rubén, ese día 30 de diciembre, Sonia junto a su hijo mayor, Luis Rubén, fueron a la Municipalidad de Coquimbo a cobrar el aguinaldo navideño y de regreso lo dejó con una de sus hermanas, que vivía cerca y se dirigió a su casa, donde permanecían, su hijo menor Rodrigo, su esposo Mario y Germán; poco después tuvo lugar la explosión. Luis Rubén al sentir el impacto, acude a su casa y rescata a su hermano, milagrosamente ileso. Sonia, Mario y Germán fueron llevados al Hospital de Coquimbo, donde finalmente fallece Mario, de allí pasaron al Servicio Médico Legal. Los ataúdes sellados, se entregaron a sus familiares, se les sepultó bajo fuerte presión con presencia militar y de agentes de la DINA.
La versión oficial del Intendente, comandante Luis Patricio Serré, fue que estas tres personas explosionaron cuando estaban elaborando “bombas”, que iban a colocar esa misma noche en lugares públicos. Mostraron además tres revólveres, una pistola, literatura marxista, panfletos del MIR y planos de La Serena y Coquimbo, que habrían encontrado en la vivienda.
En ese momento, no hubo proceso judicial alguno para investigar las muertes, simplemente se les trató de “extremistas” y se dio por veraz la versión oficial.
Los hijos de la pareja asesinada vivieron con sus abuelos; Luís Rubén con sus abuelos maternos, y Rodrigo, con los abuelos paternos. Crecieron con la certeza que sus padres fueron explosionados por agentes de la DINA, con todos los dolores, traumas y secuelas que tanta violencia conlleva.
Los explosionados, no fueron calificados de Víctimas por las Comisiones creadas para tal efecto, por esta razón el programa de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia no pudo interponer querella. Fueron declarados sin convicción por la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación y por la Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación. Es la situación de numerosas víctimas, a las que se les negó el registro y reconocimiento de la violación del derecho a la vida, situación que el Estado de Chile no ha corregido.
Rodrigo, siendo adulto, volvió al lugar de los hechos, recuperó la casa y vivió en ella, hasta que falleció. Fue contactado por una vecina de la población, cuyo testimonio les permitió a los hermanos, interponer una querella por “homicidio calificado, secuestro, detención ilegal y asociación ilícita genocida en contra de Augusto Pinochet Ugarte, Manuel Contreras, Álvaro Corbalán y el agente civil Osvaldo Pincetti.”
La querella fue interpuesta por Rodrigo, siendo representado por el abogado del CODEPU, Carlos Cáceres Iriberri, quien solicitó a la Corte de Apelaciones, Secretaria Criminal, de La Serena, la presentación ante el tribunal, de testigos y agentes que pudiesen estar relacionados con los hechos, además de la exhumación de los cuerpos. Causa rol N°217-2005.
Desgraciadamente, no ha sido posible conocer el resultado de dicha causa.
Fuente :corporacioncultural16deoctubrelaserena.cl s/ fecha
Se trata del matrimonio conformado por Mario Romero y Sonia Valencia -embarazada en la época-, y Germán Cuello, quien visitaba a la pareja en el momento que ocurrieron los hechos. En ese entonces, sus muertes se atribuyeron a la supuesta manipulación de material explosivo, sin embargo, se está investigando si pudo haber participación de terceras personas, dado el modus operandi (explosión) que fue utilizado varias veces por los organismos encargados de la represión en dictadura.
El ministro Sergio Troncoso, encargado de causas de Derechos Humanos de la Corte de Apelaciones de La Serena, ordenó la exhumación de restos de 3 posibles víctimas de los organismos represivos de la dictadura encabezada por Pinochet, militantes del MIR, quienes fallecieron en una explosión en su vivienda en diciembre de 1977, en el sector San Juan de la comuna de Coquimbo.
Se trata del matrimonio conformado por Mario Romero y Sonia Valencia -embarazada en la época-, y Germán Cuello -tío del actual diputado del PC, Luis Cuello-, quien visitaba a la pareja en el momento que ocurrieron los hechos. En ese entonces, sus muertes se atribuyeron a la supuesta manipulación de material explosivo.
«Sin perjuicio de ello, se está investigando si pudo haber participación de terceras personas en estas muertes, atendido su modus operandi o una dinámica que fue utilizada en algunos casos por los organismos encargados de la represión en dictadura», declaró el ministro Troncoso.
Antes de decretar la diligencia, el ministro Troncoso se reunió con familiares de las víctimas para informarles de la necesidad de la exhumación para el esclarecimiento de los hechos.
«Se les citó a esta reunión a fin de explicar esta situación y consultarles su parecer respecto a la diligencia, que puede tener un impacto emocional relevante en la familia. Se tuvo una conversación bastante franca, se atendieron todas las dudas que ellos manifestaron al respecto, y se concluyó con la conformidad de los familiares para la realización de la exhumación», agregó el ministro de la Corte serenense.
Respecto a la necesidad de realizar la exhumación, el ministro Troncoso explicó que el objetivo es «evaluar la eventual presencia de rastros o señales que pudieran dar cuenta de la corroboración de la forma en que se señaló que habían fallecido, o bien la presencia de elementos que pudieran indicar intervención de terceros en la muerte, o en los momentos previos a esta».
Por último, se informó que la fecha de la exhumación será fijada en conjunto con el Servicio Médico Legal, mientras que los resultados podrían conocerse durante el segundo semestre de este año 2026.
Fuente :elciudadano.cl, 27 de Febrero 2026
Otra Información
Memoriaviva tuvo acceso al certificado de defunción de doña Julieta Sonia Valencia Huerta con fecha del 30 de diciembre de 1977, no coincidiendo con la fecha en los documentos disponibles. FOLIO: 600022016637
Además rectifica el primer nombre Julieta, en que solo llevaba el segundo nombre Sonia, o sea Julieta Sonia. Según certificado de nacimiento.
FOLIO : 500655955208
Código Verificación:
9c16a2cd5ab2
Registro Civil e Identificación
Fuente :registrocivil.cl, 2026
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