Carlos Alberto Cuevas Moya
Antecedentes del Caso
CUEVAS MOYA Carlos Alberto
El día 21 de diciembre de 1973, acusados de participar en un llamado “Plan Leopardo”, fueron ejecutados los siguientes cinco miembros de la célula comunista del comité local “Galo González”, de la población La Legua:
- Carlos Alberto CUEVAS MOYA, 21 años, estudiante universitario, encargado del comité local del Partido Comunista. Fue detenido por civiles el 20 de diciembre, en casa de su madre y en presencia de testigos.
- Pedro Patricio ROJAS CASTRO, 21 años, dirigente local del Partido Comunista. Detenido en su domicilio por un grupo de civiles que portaban armas, el 20 de Diciembre de 1973, frente a testigos.
- Luis Emilio ORELLANA PEREZ, 25 años, empleado en la Embajada de Checoslovaquia, militante del Partido Comunista. Detenido junto a su novia, en la comuna de la Granja el 19 de diciembre, por un grupo de civiles. La novia vivía en la población La Legua, militaba en el comité local del Partido Comunista y estaba en casa de una tía en ese momento porque civiles habían ido a buscarla a su casa. La detención de ambos se produce cuando los aprehensores llegan al lugar trayendo como rehén a una hermana de ella, que luego fue puesta en libertad.
- Alejandro Patricio GOMEZ VEGA, 22 años, comerciante, militante comunista. El día 18 de diciembre, al pasar por la plaza Brasil la persona que los había contratado para un trabajo de pintura, se detuvo a hablar por teléfono. En ese momento son abordados por un grupo de civiles que los amenazaron con armas, los trasladaron a uno de los vehículos en que se movilizaban y los llevaron con rumbo desconocido.
- Luis Alberto CANALES VIVANCO, 27 años, empleado, militante del Partido Comunista. Detenido por civiles en su domicilio el 20 de diciembre, en presencia de testigos.
El día 22 de diciembre la prensa publicó un comunicado suscrito por el Departamento de Relaciones Públicas de la Comandancia en Jefe del Ejército: “Cinco terroristas muertos y dos soldados heridos de gravedad, fue el resultado de un operativo realizado anoche en la zona de las torres de alta tensión de energía eléctrica de Cerro Navia... cuando un grupo de terroristas intentaba volar dichas torres. ...en el choque resultaron muertos todos los terroristas...en su poder se encontraron manuscritos donde se detallan la organización y sistema operativo del llamado Plan Leopardo, lo que constituye la comprobación de que agrupaciones extremistas estaban preparando acciones de diverso tipo para producir disturbios graves.”
Las familias se enteraron de las muertes a través de la radio y la prensa, que destacó ampliamente la noticia. Los restos fueron retirados para su sepultación desde el Instituto Médico Legal, con la ayuda del Arzobispado de Santiago.
El certificado de defunción de Cuevas señalaba como causa de muerte “Anemia aguda.” El cuerpo presentaba hematomas, múltiples heridas de bala y no tenía uno de los ojos. En el caso de Rojas Castro, se señala como causa de muerte “heridas múltiples a bala”y su cuerpo tenía las manos hinchadas y sin uñas, su brazo derecho estaba quebrado, su cabeza aplastada. El cuerpo de Gómez Vega tenía 14 orificios de bala, presentaba en ambas muñecas y tobillos erosiones circulares rodeando dichas zonas; la causa de muerte es “heridas múltiples a bala”. En el caso de Canales Vivanco, la causa de muerte es “heridas de bala torácica abdominal y el cuerpo tenía siete orificios de bala. Orellana Pérez tenía 15 impactos de bala y su cuerpo presentaba surcos, equímosis y erosiones en muñecas y tobillos; la causa de su muerte:” Herida a bala cráneo encefálica con salida de proyectil.”
En relación a este caso la Comisión ha recibido múltiples testimonios verosímiles y concordantes que relatan una historia distinta de la oficial. Todos estos militantes comunistas y otros que luego son liberados, fueron aprehendidos por los mismos agentes y en el mismo vehículo, entre el 18 y 20 de Diciembre de 1973. Llevados a un lugar desconocido, fueron sometidos a torturas y malos tratos colectivos, e interrogados en forma individual en relación al lugar en que escondían supuestas armas en La Legua. Luego fueron tirados en una celda colectiva, donde según testigos se produjo la muerte de Patricio Castro, a consecuencia de disparos efectuados por los captores.
Las familias de algunas víctimas sufrieron allanamientos, persecusiones y detenciones posteriores.
Esta Comisión se ha formado convicción que estos cinco jóvenes fueron ejecutados por agentes del Estado al margen de todo proceso, víctimas de una grave violación a los derechos humanos.
Los elementos que avalan dicha convicción son principalmente los siguentes:
- A esta Comisión la versión oficial le parece inverosímil dado que está acreditada su detención y reclusión en días previos al momento del supuesto enfrentamiento; además los cuerpos tienen señas de haber estado amarrados de pies y manos y signos evidentes de tortura.
- La militancia de las víctimas, su pertenencia o vinculación directa con una determinada célula del Partido Comunista y el intento oficial de vincularlos a un llamado “Plan Leopardo”, los convertía en blancos de acciones como las que les causaron la muerte, al igual que otros casos de este período en que la opinión pública fue alertada a través de la prensa contra una “Pascua Negra” que intentaría el Partido Comunista.
- En el informe del Ejército allegado a esta Comisión, en que se informa los heridos y muertos de esa institución y las circunstancias en que éstas ocurrieron entre el 11 de Septiembre de 1973 y el 11 de Marzo de 1990, no se informa de la existencia del “Plan Leopardo”, ni aparecen los nombres de los dos soldados que la versión oficial de esa época señaló como heridos en el enfrentamiento.
Fuente :(Informe Rettig)
Prensa
Hoy se ratificó una nueva condena por violación a los derechos humanos en contra del General en retiro Manuel Contreras, ex jefe de la DINA durante el gobierno militar.
Corte Suprema ratificó lo dispuesto por el juez Joaquín Billard por el homicidio calificado de Carlos Cuevas, un estudiante de 21 años miembro del Partido Comunista.
La sala penal de la Corte Suprema dictó diez años y un día contra el ex colaborador de Pinochet, y para los también ex agentes de la DINA, Marcelo Moren y José Fritz, todos detenidos por otros casos de violación a los derechos humanos.
La resolución del máximo tribunal ratificó lo dispuesto por el juez Joaquín Billard, a cargo de la investigación por el homicidio calificado de Carlos Cuevas, un estudiante de 21 años miembro del Partido Comunista, ejecutado el 21 de septiembre de 1973.
Cuevas fue acusado por la DINA de estar ideando el denominado "Plan Leopardo", una presunta coordinación de grupos de izquierda para provocar "disturbios graves", que fue desestimada por la comisión de Verdad y Reconciliación en el Informe Rettig en su momento y también por la investigación del juez Billard.
Con esta nueva condena, Contreras suma más de 50 años ejecutoriados por violaciones a los derechos humanos.
Fuente :Martes 2 de septiembre de 2008 La Tercera
Fecha :02-09-2008
Una conmemoración a nivel de Estado, que estuvo cargada de solemnidad y simbolismo realizó el gobierno del presidente Gabriel Boric. En ella participaron diferentes autoridades y agrupaciones de diversas partes del mundo junto al mundo político, social y de DD.HH. de nuestro país.
En la primera línea de los invitados estuvieron los mandatarios de Bolivia, Luis Arce; Colombia, Gustavo Petro; Uruguay, Luis Lacalle Pou, y México, Andrés Manuel López Obrador, Portugal, Antonio Costa, junto con los ex presidentes Ricardo Lagos y Michelle Bachelet Más atrás se instalaron ministros del gabinete, parlamentarios, representantes de organizaciones internacionales y agrupaciones de derechos humanos, entre otros.
La ceremonia fue inaugurada por una interpretación en piano del himno nacional a manos del querido Valentín Trujillo, luego mujeres integrantes de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, interpretaron “La cueca sola”. Baile que le mostró al mundo como la protesta pacífica, valiente y artística que continúa, recordándonos que existen miles de personas que fueron detenidas y nunca más encontradas.
Ellas recordaron los nombres de sus compañeros, padres, abuelos, tíos y esposos que les fueron arrebatados, nombres que reproduciremos; Juan Luis Rivera Matus, José Julián Peña Maltes, Raúl Montoya Vilches, Carlos Alberto Cuevas Moya, Cecas Ávila Lara y Manuel Recabarren Rojas.
Elicura Chigualaf Nahuelpan, poeta mapuche, premio nacional de literatura 2020, emitió un pequeño discurso sobre el respeto a la vida y los pueblos originarios, también relevo la figura de Salvador Allende. Y señalo “no es posible olvidar el pasado, pues sería como pretender truncar el futuro, es esta la memoria en la cual habitamos los pueblos nativos y los pueblos profundos de la tierra”.
La siguiente en hacerse presente con un discurso fue la presidenta de las de Madres de Plaza de Mayo, Estella de Carlotto. Quien señalo: “Aquellos que dieron la vida por su patria y les quitaron la vida, están acompañándonos en esta larga lucha que hemos tenido los países de Latinoamérica en consecuencia”. Agregando que, “no hay que olvidar nunca a quienes construyeron la democracia con sus vidas”.
A las 11:52, a 50 años del bombardeo de La Moneda, se realizó un solemne y conmovedor minuto de silencio: “Para todas y todos los exiliados, víctimas de prisión política, torturados, ejecutados y desaparecidos a partir de ese fatídico día”.
Isabel Allende Bussi, hija de Salvador Allende y sobreviviente del bombardeo, fue la siguiente en subir al podio, entregando un emotivo discurso en el que relevo los avances alcanzados por el gobierno de la Unidad Popular. “Me toco ser la última persona del entorno de mi padre y entrar al palacio a ese día junto a otras personas, teníamos un mandato de contar lo que paso entonces, lo que significaba la Unidad Popular y también la barbarie que comenzaba a imponerse. La memoria es un primer paso para llegar a la verdad, pero necesitamos mucho más, para alcanzar la justicia, la reparación y asegurar la no repetición de los hechos de ese día”.
También rindió un homenaje a todos quienes los acompañaron ese día; compañeros y militantes del Grupo de Amigos de presidente y a los funcionarios de la Policía de Investigaciones.
Luego, Gabriel Boric, pronuncio un emotivo discurso de alrededor de 30 minutos. “Hoy recordamos a quienes defendieron la constitución y las leyes cuando hace 50 años el estado de derecho caía avasallado detrás de nosotros por la fuerza de tanque, aviones y armas, y la insolencia de la traición y la sedición”.
“Sabemos que el golpe de Estado y seamos capaces de decirlo: El golpe de Estado transformó la vida de miles y de chilenas y chilenos, no sólo de quienes militaban en los partidos de la Unidad Popular o creían en el proyecto que representó la Unidad Popular. Es que un proyecto encabezado por un hombre de implacable trayectoria democrática que fue intérprete de grandes anhelos de justicia y que empeño su palabra en que respetaría la constitución y las leyes y así lo hizo. Ese hombre, Salvador Allende, a quien Chile y el mundo le rinde homenaje aun 50 años después” sostuvo emocionado Boric.
El presidente también aprovechó para reivindicar el valor de las agrupaciones de derechos humanos y sentenciar que no se arrepiente ni un minuto de ponerse del lado de quienes han sufrido.
Finalmente, Gabriel Boric, interpeló directamente a quienes señalan que no había otra alternativa a la crisis política de los años 70. “Nunca es justificable un golpe de estado, ni justificar las violaciones de derechos humanos”. Añadiendo, “Por supuesto que había otra alternativa, y el día de mañana, si estamos ante una nueva crisis, siempre van a haber más alternativas”.
Al finalizar esta ceremonia, los mandatarios de otros países presentes y también una serie de mandatarios que no pudieron asistir, suscribieron al acuerdo de Santiago, por un nunca más a las violaciones de los derechos humanos y por democracia siempre.
Fuente :radionuevomundo.cl 11/9/2023
Títulos universitarios póstumos
En la ceremonia de conmemoración del 11 de septiembre de 2017, conscientes de la relevancia que tiene la memoria para la reconstrucción de las comunidades y de las demandas de la sociedad, se dio a conocer el decreto exento N°0030766 que "crea las distinciones universitarias de título póstumo y simbólico y grado académico póstumo y simbólico para ex estudiantes de la Universidad de Chile" detenido/as desaparecido/as y ejecutado/as político/as por la dictadura cívico-militar entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990.
Esta política institucional es un hito significativo en la reconstrucción de la memoria histórica, y lo que refiere al reconocimiento y reparación de las y los estudiantes detenidos/as desaparecidos/as y ejecutados/as políticos/as como miembros permanentes de la Universidad de Chile.
Con el objetivo de dar curso a la entrega de títulos póstumos existe un Comité interdisciplinario desde la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones, en conjunto con el Archivo Central Andrés Bello, la Cátedra de Derechos Humanos, la Dirección Jurídica y el Departamento de Pregrado de la Vicerrectoría de Asuntos Académicos de la Universidad de Chile; el cual es responsable de la investigación y revisión de los antecedentes necesarios para materializar la entrega de las distinciones póstumas a todas y todos los estudiantes de la Universidad.
Estudiantes de la Universidad de Chile víctimas de la dictadura cívico militar que han recibido título/grado póstumo
Entre todas las víctimas se encuentra Cuevas Moya, Carlos AlbertoGeólogoEjecutado Político
Fuente :uchile.cl 21/12/2017
“Puedes matarme si quieres / Mi amor no lo matarás / Tengo la esperanza puesta / En volverte a conquistar / Que una vez te diste entera / Nunca lo podré olvidar / Amor”.
Cantaba mi compañero de la brigada de construcción de los Trabajos Voluntarios, Carlos Cuevas Moya, alumno de Geología de la Universidad de Chile.
Carlos tenía 19 años.
Habíamos llegado junto a centenares de estudiantes de la FECH, a mediados de julio, a la ciudad aledaña de Petorca, a Hierro Viejo, a ayudar en la reconstrucción de los damnificados del Terremoto del 8 de julio, el “terremoto de la Manivela”. Armamos una brigada con compañeros del Pedagógico, donde me recuerdo a Lautaro y Verónica, entre otros. Cada día salíamos, con herramienta en mano, a levantar casas de emergencias, en jornadas que solo tenían el respiro de la merienda del mediodía.
Temblada a cada rato y solo nos mirábamos cuando sucedía, por si venía un segundo terremoto. El Chile de aquel entonces, el Chile de Allende, por esos días levantaba su estrella más fulgurante: la Nacionalización del Cobre, el sueldo de Chile.
Al terminar la jornada, dormíamos en una mediagua que nosotros mismos habíamos levantado. Agotados, nos arropábamos en la conversación y en los sueños. Carlos, era el más joven de todos nosotros. Lo bautizamos como “Artemio”, por su semejanza a la caricatura con su peinado “a lo Beatle”.
Entonces, Artemio cantaba la “Canción de Amor” de Ángel Parra. Todos nos dormíamos con la ilusión de encontrar al amor de la vida y con el deber cumplido. Todas las noches. Enamorados.
“Puedes quitarme el aire / Que preciso pa’ vivir / Pero no podrás quitarme / La fuerza que nació en mí / Cuando mujer, cuerpo y alma / Me diste en el mes de abril / Amor”.
Era 21 de diciembre. En el cine Sao Pablo, en la calle Merced, daban la película “Viaje a Santiago” de Hernán Correa (1960) y la vi porque actuaba mi padre, el viejo Edmundo y descubría que también lo hacía, en un papel secundario, el mítico Víctor Jara. A la salida del cine, compré La Segunda y me encontré con la noticia del Plan Leopardo.
“Entonces me fui muriendo de sueños / me morí de compañeros / se acabaron las familias / no pude escribir cartas / morí tanto que no me quedo más camino que vivir / vivir invisible / vivir sin nombre / vivir por dignidad”.
La mentira hacía gala en el ejercicio del periodismo. Mentían en la versión del miedo y la cobardía. Cinco jóvenes fueron detenidos en la noche y asesinados hasta que sus cuerpos no pudieron ser vestidos por sus familiares para su funeral: Luis Alberto Canales Vivanco, Carlos Alberto Cuevas Moya, Alejandro Patricio Gómez Vega, Luis Emilio Orellana Pérez, Pedro Rojas Castro.
El Quilapayún cantaba “Plan Leopardo”, (1975) de un poeta anónimo, con música de Willy Oddó. “Cuatro cerebros de plomo, / cuatro fraguaron el plan, / cuatro «Leopardo» dijeron, / cuatreros de la verdad. /… Cinco muchachos cayeron, / los cinco muertos quedaron, / cinco balas traicioneras, sin compasión los mataron. /… Seis puños que se levantan, / son seis estrellas que llegan, / seis por cada compañero, / se izará nuestra bandera”.
1986.
Carlos tendría 34 años.
Recuerdo cuando el “Laucha”, Lautaro, insigne brigadista del 71 de la Brigada de Hierro Viejo, en plena dictadura, llevaba en su billetera un viejo recorte de diario, donde contaba nuestras andanzas en la reconstrucción de la ciudad arrasada por el terremoto, cuando escribía la columna dominical “Andamio”,bajo el seudónimo Huichipirichi. Lo había llevado como su tesoro más preciado de amor y con el recuerdo de Carlos, nuestro “Artemio”, mencionado en la columna. Lo recordaba cantando todas las noches la misma canción de amor.
2024.
Carlos tendría 72 años.
Y el olvido quisiera que borrara su voz cantando “Canción de Amor” de Ángel Parra. Quisieran que diera vuelta la página. Que se apagara su fuego en mi historia. La escritora Gabriela Aguilera nos recordaba: “El olvido es fatal, nos lleva a perdernos”.
Mis hermanas y mis hermanos poetas, escritores y músicos, del Colectivo “Poesía es Memoria” van verseando, cantando, de casa en casa, de comuna en comuna, para quedarse con la ternura de la vida, para cantar para que nadie se olvide, como hoy en la mañana, 21 de diciembre en el Teatro de la Corporación Cultural de San Joaquín, amaneciendo por todas las mañanas vividas y las por vivir.
Sin embargo, Carlos vive. Está con nosotros. Cuántas veces nos llamamos Carlos en los nombres clandestinos de la dictadura. Carlos vive. Carlos canta esta mañana y en cada noche de nuestras noches de sueño libertario. Carlos vive cantando la “Canción de Amor”.
“Quítame la cordillera / Quítame también el mar / Pero no podrás quitarme / Que te quiera siempre más / Lo que entre dos se ha sembrado / Entre dos se ha de cuidar / Amor.”
Fuente :lanuevamirada.cl 19/12/2024
En la ceremonia de conmemoración del 11 de septiembre de 2017, conscientes de la relevancia que tiene la memoria para la reconstrucción de las comunidades y de las demandas de la sociedad, se dio a conocer el decreto exento N°0030766 que "crea las distinciones universitarias de título póstumo y simbólico y grado académico póstumo y simbólico para ex estudiantes de la Universidad de Chile" detenido/as desaparecido/as y ejecutado/as político/as por la dictadura cívico-militar entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990.
Esta política institucional es un hito significativo en la reconstrucción de la memoria histórica, y lo que refiere al reconocimiento y reparación de las y los estudiantes detenidos/as desaparecidos/as y ejecutados/as políticos/as como miembros permanentes de la Universidad de Chile.
Con el objetivo de dar curso a la entrega de títulos póstumos existe un Comité interdisciplinario desde la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones, en conjunto con el Archivo Central Andrés Bello, la Cátedra de Derechos Humanos, la Dirección Jurídica y el Departamento de Pregrado de la Vicerrectoría de Asuntos Académicos de la Universidad de Chile; el cual es responsable de la investigación y revisión de los antecedentes necesarios para materializar la entrega de las distinciones póstumas a todas y todos los estudiantes de la Universidad.
Entre muchos distinguidos con el título ,esta Cuevas Moya, Carlos AlbertoGeólogoEjecutado Político.
Fuente :uchile.cl 11/9/2017
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