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Villa Grimaldi

"Cuartel Terranova"

Region Metropolitana 

Segunda foto: Cortesia de Julio oliva

            Ubicada en Santiago, en Avenida José Arrieta a la altura del 8.200, comuna de La Reina, Villa Grimaldi fue el recinto secreto de detención y tortura más importante de la DINA. El local, conocido por los agentes de la DINA como Cuartel Terranova, ya estaba en funcionamiento en 1974, como sede de la Brigada de Inteligencia Metropolitana (BIM).

Progresivamente se fueron trasladando al local más unidades. Villa Grimaldi tiene un extenso terreno, y sus edificaciones, actualmente demolidas, se fueron ampliando para acomodar las distintas funciones que se le agregaban. Aparentemente, los primeros detenidos llegaron ya a mediados de 1974, aunque un flujo más regular no se produjo hasta fines de 1974. Hacia el verano de 1975, Villa Grimaldi pasó a convertirse en el centro de operaciones de la BIM, que ejercía la función de represión interna en Santiago. En Villa Grimaldi tenían su cuartel los equipos operativos; allí se llevaba a los prisioneros para sus primeros interrogatorios después de la detención y se mantenían lugares y artefactos especialmente dispuestos para las distintas formas de tortura; allí, también, se mantenía a los prisioneros a quienes ya no se torturaba, a veces por largos períodos, a la espera de posibles nuevos interrogatorios o de la decisión sobre su suerte futura.

A medida que el numero de detenidos fue aumentando se fueron habilitando lugares para su permanencia, los que aparentemente se encontraban diferenciados según la calidad en que se encontraba el detenido y los efectos que se esperaba producir en él. En una visita de la Comisión a este recinto, aunque las principales edificaciones estaban demolidas, por la distribución de cimientos y ruinas se pudo confirmar la descripción que sigue:

Los lugares más característicos donde permanecían los detenidos dentro de Villa Grimaldi eran:

- "La Torre". Efectivamente se trataba de una construcción como torre, que sustentaba un deposito de agua. En su interior se construyeron unos diez estrechos espacios para la mantención de reclusos, de unos 70 x 70 centímetros y unos dos metros de alto, con una puerta pequeña en la parte baja por la que era necesario entrar de rodillas. En esa torre también había una sala de torturas. En cada una de estas celdas se mantenía a una o dos personas en un régimen de encierro permanente. En el caso de haber dos detenidos en una celda debían acomodarse de modos muy forzados para permanecer en el lugar y especialmente para dormir. Aparentemente las personas llevadas a La Torre eran detenidos de cierta relevancia que habían terminado su etapa de interrogatorios intensos. A muchos de los detenidos que permanecieron en "La Torre" no se los volvió a ver.

Por ejemplo, Ariel Mancilla, uno de los principales dirigentes socialistas desapareció, así como muchos otros, luego de ser llevado, torturado, a "La Torre".

- Las "Casas Chile". Estas eran unas construcciones de madera destinadas al aislamiento individual de detenidos, que consistían en secciones verticales similares a closets donde el detenido debía permanecer de pie, a oscuras, durante varios días. 

- Las "Casas Corvi". Eran pequeñas piezas de madera construídas en el interior de una pieza mayor. Dentro de cada una de ellas se ubicaba un camarote de dos pisos. Aparentemente era el lugar donde permanecían los detenidos que estaban siendo sometidos al régimen mas intenso de interrogatorios y torturas.

Durante su permanencia en Villa Grimaldi los detenidos en general no tenían la posibilidad de asearse ni cambiarse de ropa, debían acudir al baño a horas fijas, sin excepciones, la comida era muy mala y absolutamente insuficiente, todo lo cual, además de las torturas, producía deterioros notables en la salud de los detenidos.

Dentro de la Villa Grimaldi había habitaciones especialmente dispuestas para la tortura. Unos agentes aplicaban los distintos métodos de torturas y otros, generalmente oficiales, conducían los interrogatorios, aunque estos últimos también a veces manipulaban personalmente los instrumentos de tortura. En algunas ocasiones, durante los interrogatorios, con o sin tortura, un funcionario tomaba notas en una máquina de escribir.

La forma más habitual de tortura era la "parrilla", que consiste en un catre de metal sobre el que se amarra desnudo al detenido para proceder a aplicarle descargas de corriente eléctrica sobre distintas partes del cuerpo, especialmente aquellas más sensibles como los labios o los genitales, y aun sobre heridas o prótesis metálicas. Una modalidad particularmente cruel de este método consistía en la utilización de un camarote metálico de dos pisos; se colocaba al interrogado en el de abajo y en el de arriba se torturaba a un pariente o amigo suyo, como modo de presionarlo aún más.

Otro método de tortura muy empleado era el de los colgamientos. La víctima era colgada de una barra, ya sea por las muñecas o por las muñecas y las rodillas. En ambos casos, al dolor producido por el peso del cuerpo colgado por largo tiempo, se sumaba la aplicación de corriente eléctrica, de golpes, heridas cortantes y vejámenes.

También se aplicó frecuentemente en Villa Grimaldi el método de hundimiento de la cabeza de la persona en un recipiente con agua, generalmente sucia, o con otro líquido, manteniéndosele hundida hasta un punto cercano a la asfixia. Similar efecto se conseguía mediante el llamado "submarino seco", que consistía en la colocación de una bolsa plástica en la cabeza de la persona de modo de no permitirle la entrada del aire, también hasta un punto cercano a la asfixia.

Además de los métodos descritos era habitual la tortura y los malos tratos por medio de golpes de todo tipo, desde los muy violentos, con consecuencia de graves lesiones, hasta los múltiples golpes imprevistos dados a una persona con la vista vendada.

En Villa Grimaldi se emplearon drogas destinadas a obtener declaraciones. Durante un cierto tiempo se intentó hipnotizar a los detenidos, pero este método no parece haber dado resultados.

Además de las torturas descritas, que eran de aplicación general, algunos agentes emplearon en ocasiones otros métodos. Existen testimonios concordantes de que en una ocasión, en el caso de la familia Gallardo, narrado más adelante, se arrojó agua u otro líquido hirviendo a varios detenidos como un modo de castigarlos, y en anticipación a la muerte que luego les causaron. Se trataba de una represalia por la participación directa que uno de ellos tuvo en un acto de terrorismo: un ataque armado sobre seguro que costó la vida a un uniformado.

Villa Grimaldi mantenía una actividad permanente, prácticamente sin interrupciones. Los equipos operativos entraban y salían del lugar las veinticuatro horas del día, se traía a detenidos en cualquier momento y se torturaba a toda hora.

Al interior de Villa Grimaldi se daba un ambiente de degradación generalizada. Además de las torturas durante los interrogatorios, tanto los oficiales como los demás agentes operativos y algunos guardias permanentemente golpeaban y vejaban a los detenidos.

En su carácter de cuartel general de la BIM, Villa Grimaldi también albergó a un equipo de agentes que cumplía diversas labores de apoyo administrativo y logístico.

(Informe Rettig)

Visite el Parque por la Paz, construido en el sitio de Villa Grimaldi.


18 de Marzo 2011

PLANA MAYOR DE VILLA GRIMALDI

Villa Grimaldi, llamada también “Cuartel Terranova”, empezó a ser usada desde fines de 1973 por la Brigada de Inteligencia Metropolitana BIM y la DINA, entre mediados de 1974 y fines de 1975, período en que se produce la mayor presencia de detenidos, bajo el mando de los comandantes Pedro Espinoza, y Marcelo Morén, ambos oficiales de Ejército.

Este fue el principal centro de las operaciones de aniquilamiento de la DINA, dirigido por oficiales secundados por sus respectivos grupos operativos de captura o aniquilamiento, de interrogatorio y tortura, y por equipos de guardia interna y externa así como grupos de apoyo y servicios: secretaría, administración, radiocomunicaciones, documentación y falsificaciones, entre otros.

COMANDANTES

Pedro O. Espinoza Bravo

Pedro Octavio Espinoza Bravo, conocido como “Don Rodrigo” o “Rodrigo Terranova”, Coronel de Ejército, fue el primer Comandante de la BIM y de Villa Grimaldi. C.I. No: 3.063.238-9 de Santiago. Su nombre está indisolublemente ligado a la así llamada “Caravana de la Muerte”, que inicia su trágica trayectoria el 4 de octubre en Cauquenes y termina el 19 del mismo mes en Antofagasta dejando a su paso 68 ejecuciones sumarias. Pero no solo ejecuciones sino además masacres con corvos, con armas blancas. Actualmente cumple condena de seis años en la cárcel especial de Punta Peuco, por el homicidio calificado, en Washington D.C., del ex canciller chileno Orlando Letelier. Luego de la disolución de la DINA, continuó en la CNI. En Villa Grimaldi supervisó el ametrallamiento de los detenidos y su posterior sepultura clandestina.

Moren Brito,

Marcelo Luis Manuel Morén Brito, “El Coronta”, “El Ronco”, “El Oso”, Teniente Coronel de Ejército, sucedió a Espinoza en la comandancia de la Villa Grimaldi. Incondicional de Contreras, renunció a la DINA con el retiro de éste.Su sobrino Alan Bruce Catalán fue detenido en febrero de 75, permaneció en La Torre y está desaparecido. La familia de Alan Bruce había acogido en su hogar a Morén cuando éste era estudiante de la Escuela Militar. Actualmente está procesado por el delito de secuestro calificado en el caso Caravana de la Muerte. Estuvo unos meses detenido en el Regimiento de Telecomunicaciones del Ejército, pero se le dio la libertad provisional en octubre de 2000, por la Quinta Sala de la Corte de Apelaciones.

OFICIALES

Jorge Claudio Andrade Gómez, “ Don Pedro”, Coronel de Ejército, comandó la Brigada O’Higgins. Permaneció en la CNI. Participó en los fusilamientos de Peldehue y asesinatos del complejo maderero Panguipulli junto a Medina Lois. Muchos sobrevivientes lo responsabilizan de la desaparición de los detenidos en Villa Grimaldi.

Muchos sobrevivientes lo responsabilizan de la desaparición de los detenidos. En 1991 era mayor en la guarnición general metropolitana.Este agente era miembro del Grupo Aguila y mano derecha de Krassnoff Martchenko. Estuvo en servicio en la Villa Grimaldi, donde los sobrevivientes lo responsabilizan de la desaparición de detenidos.

En Agosto de 1979, participo en la aplicación de tortura que causaron la muerte del profesor Federico Alvarez Santibáñez.

Rolf Gonzalo Wenderoth Pozo, Mayor de Ejército, fue subdirector de inteligencia interior del BIM y la DINA. Fue jefe de un equipo de colaboradoras integrado por Luz Arce, Marcia Merino (Flaca Alejandra) y María Alicia Uribe Gómez (Carola), bajo cuyas órdenes trabajaron tanto en Villa Grimaldi como en el cuartel general de calle Belgrano. Se dice que se “enamoró” de Luz Arce y protegió a esas mujeres, responsables de la detención de decenas de personas. Integró la brigada Mulchén de la DINA. Está acusado del asesinato de Carmelo Soria. Este oficial de Ejército integraba la brigada Mulchén de la Dina, y aparece como uno de los directamente implicados en la muerte de Carmelo Soria. Estuvo en Villa Grimaldi y en el Cuartel General de Calle Belgrano. Fue Subdirector de Inteligencia Interior, pero estaba igualmente informado de lo que se hacia en el exterior. Hoy esta en retiro como Coronel.

Luz Arce Sandoval, militante socialista que doblegada por la tortura entregó a sus propios compañeros. Llegaría a ser jefe de sección de la DINA y amante de Wenderoth Pozo. Esta agente de estado ha sido la que ha dado declaraciones mas detalladas con respecto a Villa Grimaldi y la funcion que cada asesino, torturador ejercia en ese recinto ilegal de detencion.

Recuerda muchos nombres de secuestrados y torturados que pasaron por esa casa del horror.

Augusto Patricio Deichler Guzmán , mayor de ejército, reemplazaba ocasionalmente a Wenderoth en sus tareas. Oficial de Ejercito de la Rama de Caballería, promoción del año 1958. El 11 de septiembre era miembro del Estado Mayor de Ejercito y como tal pasó a integrar el Estado Mayor de la DINA. Este agente estaba en la sección C-1 de la Subdirección de Inteligencia Interior de la DINA. Formó parte del Departamento Exterior y en alguna oportunidad, asumió la jefatura transitoriamente. También reemplazó a Rolf Wenderoth cuando este salió al extranjero.Pasó a retiro como brigadier.

Gerardo Ernesto Ulrich, “Mano Negra”, Mayor de Ejército, Jefe Agrupaciones Puma y Tigre, DINA – CNI. Segun declaraciones de un ex funcionario de la DINA que tuvo acceso privilegiado a varios oscuros episodios de la dictadura junto a la enfermera Borumburu. declara: “Pude conocer accidentalmente ‘la torre’ (Villa Grimaldi) en una oportunidad en que el mayor Gerardo Ulrich estaba procediendo a quemarle los pezones con alcohol a una mujer totalmente desnuda”. unto al Mayor Manuel A. Carevic Cubillos, son responsables directos de la desaparición del conscripto de la FACH Rodolfo Valentín González Pérez. Es por la desaparición del joven González Pérez, que ambos oficiales fueron llevados a proceso en agosto de 1992 en el Tercer Juzgado del Crimen por la Magistrado Virginia Bravo.

Miguel Krassnoff Marchenko, “Capitán Miguel”, Capitán de Ejército, oficial de inteligencia responsable de la represión al MIR. Bajo su mando directo se ubicaban los oficiales jefes de agrupaciones y grupos operativos, de interrogatorio y tortura, denominadas como Aguila, Tucán, Halcón, Caupolicán. De su orden directa dependía el destino de los prisioneros: tortura, ejecución o desaparición. En los años 90 fue comandante del Regimiento Tucapel de Temuco. Luego, segundo hombre de la Cuarta División con sede en Valdivia. Ferrer Lima.

Francisco Maximiliano Ferrer Lima, “Max Lenoux”, “Max”, Capitán de Ejército, fue Jefe de Cuartel del Centro José Domingo Cañas y oficial de la Plana Mayor de Villa Grimaldi. Tras la disolución de la DINA continuó en la CNI y el DINE. Vinculado a los casos de Edgardo Enríquez, y el secuestro de Máximo Gedda Ortiz, era conocido que gustaba de presenciar la tortura de los detenidos y observar sus reacciones. En Ginebra asumió la defensa del gobierno de Chile, donde aseguró que los desaparecidos no existían. Fue nombrado director de la Escuela Nacional de Inteligencia. En 1991, con el grado de coronel, cumplía funciones en la DINE. Barriga Miembro de la Brigada Caupolicán de la DINA. Después de su disolución trabajó en los servicios de inteligencia del régimen militar. Formó parte de la brigada Caupolicán de la disuelta Dina, más tarde se desempeñó en el departamento de análisis.

Germán Jorge BArriga Muñoz, “Don Jaime”, Capitán de Ejército, comanda las agrupaciones Caupolicán, Purén, de la DINA. Responsable de la represión al PS, PC y otros partidos. Sólo ocasionalmente intervenían en la represión al MIR. Testigos los responsabilizan de la detención y tortura de Fidelia Herrera y su cónyuge y de la detención de Ricardo Lagos Salinas, Exequiel Ponce, Carlos Lorca Tobar. Campos Rehbeim, Alejandro Paulino, “Antolín”, Capitán de Corbeta de la Armada, Ayudante jefe Agrupación Halcón DINA. Carevic Cubillo, Germán Barriga podría contar quiénes son los responsables de la golpiza sufrida por la joven Michelle Peña, quien, casi al término de su embarazo, perdió su bebé debido a la brutal pateadura. Con el grado de coronel, Barriga cumplía en 1991 funciones en la Dirección Nacional de Movilización.

Manuel Andrés Carevic Cubillos, “Raúl”, Capitán de Ejército, jefe de Agrupación Purén y Tigre, DINA – CNI. Este agente fue el segundo hombre de la Brigada Purén, encargada de la represión contra el Partido Socialista. Fue un cruel torturador e interrogador, participo en las sesiones de tortura a la ex agente Luz Arce.

Junto al Mayor Gerardo Urrich González, son responsables directos de la desaparición del conscripto de la FACH Rodolfo Valentín González Pérez. Es por la desaparición del joven González Pérez, que ambos oficiales fueron llevados a proceso en agosto de 1992 en el Tercer Juzgado del Crimen por la Magistrado Virginia Bravo. Con el grado de Coronel, posteriormente cumplía funciones en el Regimiento de Iquique.

Eugenio Jesús Fieldhouse Chávez, subprefecto de Investigaciones, miembro de la brigada de homicidios, oficial de la Plana Mayor de Villa Grimaldi. Comanda agrupaciones y participa en interrogatorios y directamente en Tortura, DINA.

Gerardo Ernesto Godoy García, “Teniente Marcos”, “Cachete Chico”, Teniente de Carabineros, Jefe Unidad Tucán, DINA. En agosto 74 detuvo a Alfonso Chanfreau,caso por el cual ha llegado recientemente desde Francia una petición de interrogar judicialmente a Contreras. Es responsable de la detención, tortura y desaparecimiento de Antonio Llido Mengual. Gerardo Godoy García era subteniente de Carabineros a cargo del grupo operativo Tucán en 1974, que servía de apoyo a las tareas de los grupos Halcón 1, a cargo de Lorenz y del grupo Aguila, que comandaba Krassnoff. Gerardo Godoy tenía a su cargo a la agente “Marisol”. Solía trabajar en grandes operativos junto al “Troglo”, “Guatón Romo”, Luz Arce, y “El Pulgar” o “Negro Paz”. Los prisioneros de 1975 lo recuerdan como “teniente Marcos”. A pesar de que era apenas un subteniente se daba ínfulas de alto oficial. Hasta marzo de 1991, con el grado de mayor era jefe de la comisaría de Ancud. Después de esa fecha fue trasladado a Santiago.

Nelson Edgardo Haase Mazzel, Teniente de Ejército, jefe Unidad Operativa Tucapel, DINA. Laureani Maturana, Fernando Eduardo, “Teniente Pablo”, “Lalo”, Teniente de Ejército, Jefe Brigada Vampiro DINA – CNI. Participa personalmente en la tortura de su compañero de curso Gustavo Thauby. Haase fue uno de los hombres de confianza del ex jefe de la DINA, Manuel Contreras, y fue jefe del recinto de detención clandestino ubicado en calle Bilbao, conocido como “Cuartel Bilbao”. Diversos testimonios y documentos, entre ellos el entregado por la agente de la DINA Luz Arce, indican que el inmueble –habilitado desde 1976- tenía como fachada un aviso luminoso que decía “Implacate”. El historial del teniente también lo registra como miembro de la Sociedad Pedro Diet Lobos, pantalla comercial de la DINA para encubrir actividades tanto en Chile como en el exterior del país. A lo largo de los años, quienes sobrevivieron lo han descrito como arrogante, prepotente y despiadado; de hecho se llegó a decir que se enorgullecía de llevar permanentemente en su automóvil una picota para usarla en los allanamientos.

Ricardo Víctor Lawrence Meires, “Julio”, “Cachete Grande”, Teniente de Carabineros, jefe Grupos Aguila y Caupolicán, DINA. Pereira Pereira, Tulio, “Flaño”, Teniente Carabineros, jefe agrupación Halcón y Caupolicán, DINA. Participa directamente en el asesinato de los militantes del MIR Amador del Fierro Santibáñez e Iván Pérez Vargas. Lorenz era el hazmerreír de los guardias, detrás suyo custionaban su autoridad. Era considerado cruel, sólo suspendía la tortura a un detenido cuando éste sufría un paro cardíaco o se desmayaba. Los sobrevivientes recuerdan la vez que a una detenida, que había sufrido más de cuatro horas de parrillazos eléctricos, le puso un jugoso pedazo de sandía delante suyo. Todos sabían que si la mujer ingería el apetitoso trozo le provocaría un estallido de sus vísceras. En su testimonio, la ex agente Luz Arce cuenta que fue él quien, bajo amenaza de muerte, la obligó a colaborar. Con el grado de teniente coronel se encuentra hoy en retiro y alejado de su institución. Ricardo Lawrence.- ex oficial de Carabineros. Jefe operativo de la Dina. Extraditable. Teniente de Carabineros en 1974, fue jefe de la Agrupación Aguila de la DINA. Se retiró como teniente coronel.

AGENTES OPERATIVOS

Pedro René Alfaro Fernández, Cabo de Fuerzas Especiales Carabineros, Agente operativo grupo Tucán, DINA – CNI. Altez España, Risiere, Conocido como “El Conde”, inspector de Investigaciones, operó en la DINA en 1974 – 1975, torturador de la Agrupación Tigre. Aguilera Ruiz, Miguel, “Ricardo”, subcomisario de Investigaciones, agente en la Dina hasta 1977. Aravena Ruiz, José, “Muñeca”, Sargento 2º de Carabineros, operativo Brigada Caupolicán, permanece en la CNI hasta el año 1985.Burgos Díaz, Fernando Remigio, “El Costilla”, suboficial de Ejército, jefe equipo Brigada Verde, DINA – CNI. Burgos Vidal, Sergio Daris, suboficial de la Armada, operativo de la Agrupación Puma, DINA – CNI. Bustamante Figueroa, Juan Fernando, “Santana”, subcomisario de Investigaciones, agente Agrupación Tigre DINA. Caamaño Díaz, Francisco Aladino, “Carlos”, subcomisario de Investigaciones, agente agrupación Tigre, DINA – CNI. Cancino Vargas, Daniel, “Mauro”, “Octavio”, prefecto de Investigaciones, operativo agrupación Vampiro, DINA. Cerda Galleguillos, Nancy Antonia suboficial de la Armada, agente Agrupación Tigre, DINA – CNI. Chirinos Ramírez, Manuel Gregorio, “Juan González”, Inspector de Investigaciones, agente Agrupación Puma, DINA. Clavería Leiva, Hugo, del Ejército fue guardia y después y agente operativo DINA, enero 1974 guardia y operativo Londres 38; nov 1974 guardia interna Terranova (junto a El Tonto Soto, El Negro de la Flor, El Cacha); 1976 Caupolicán; 1978-79 guardia cuartel BIM (Borgoño) Concha Rodríguez, Rodolfo Valentín, Cabo del Ejército, operativo del grupo Halcón, DINA. Cornejo Marillanca, Osvaldo Patricio, “El Mono”, “Akito”, “El Chino”, empleado civil de la Armada, operativo de la Brigada Verde, DINA – CNI. Cox Roa, Lionel Roberto Enrique, “El Cabeza de Rodilla”, subcomisario de Investigaciones, agente operativo DINA y posteriormente, asistente de documentación archivo central. Fuenzalida Devia, Samuel Enrique, “Marco Antonio”, “El Gato”, Ejército, ejerció primero como guardia de Villa Grimaldi y después fue operativo de la Brigada Caupolicán, DINA. Jiménez Santibañez, Nibaldo, “El Pájaro”, comisario de Investigaciones, operativo y torturador de la Brigada Caupolicán, DINA. Lander Cabezas, Jorge, subprefecto de Investigaciones, ayudante Agrupación Puma, DINA. Lucero Lobos, Manuel Ernesto, suboficial de Ejército, agente Brigada Caupolicán, DINA. Marin Huincaleo, Emilio “El caballo”, suboficial de Carabineros, agente de grupo Aguila, DINA. Òrdenes Montecinos, María Gabriela “La Guatona Gaby”, “Soledad”, Sargento de la Armada, agente unidad operativa Caupolicán, DINA – CNI. Osorio Navarro, Teresa del Carmen. “Chica Tere”, “Marisol”, empleada civil de la Armada, agente DINA. Pulgar Gallardo, Osvaldo “El Pulgar”, Sargento de Carabineros, agente del grupo Halcón, DINA. Ramos Hernández, Rosa Humilde, “La Huasa”, suboficial de Ejército, agente grupo Aguila, DINA – CNI. Participa directamente en sesiones de tortura. Rivas Díaz, Manuel, subcomisario de Investigaciones, agente DINA. Romo Mena, Osvaldo Enrique, “Comandante Raúl”, “Guatón Romo”, empleado civil de Ejército, agente grupo Halcón, DINA. Participa en detención y tortura de Alvaro Villagrán, Edwin Van Yurik, M. Angélica Andreioli, Luis Rojas Palominos y Diana Aron Svingilsky. Violación de Bárbara Uribe Tamblay. Tortura y muerte de Lumi Videla; desaparición de Jorge D’Orival Briceño, Guillermo Beausire y otros. Saldías Valdés, Juan, “Harry El Sucio”, comisario de Investigaciones, agente de agrupaciones Tigre y Vampiro, DINA. Troncoso Vivallo, Emilio Hernán “Cristián”, suboficial de Carabineros, operativo de Brigada Caupolicán, DINA – CNI. Urbina Cáceres, Juan, prefecto de Investigaciones, interrogador y agente DINA. Vargas Cid, Arturo Patricio, subcomisario de Investigaciones, agente operativo de la Agrupación Puma, DINA. Zapata Reyes, Basclay Humberto, “El Troglo”, suboficial de Ejército, agente y subjefe grupo Halcón y Caupolicán, DINA, CNI, DINE.

GUARDIAS

Benavente Conejeros, Gonzalo Gilberto, “ Huaso Ríos”, empleado civil de Ejército, guardia de la DINA – CNI. Bozo Salgado, Ricardo Abraham, “El Dedos Largos”, empleado civil de Ejército, guardia DINA – CNI. De la Flor, Oscar , “El Negro”, cabo de Ejército, participó como agente operativo DINA y posteriormente guardia y comandante de guardia de Villa Grimaldi. Delgado, Manuel “Chufinga”, Cabo de Ejército, guardia BIM – DINA en Villa Grimaldi. Molina Astete, Víctor Manuel, “Juan Pablo”, “El Choco”, suboficial de Ejército, guardia DINA – CNI.

OTROS AGENTES

Arce Sandoval, Luz , “Ana María”, tras su detención colabora con la DINA en la captura e interrogatorios, posteriormente es empleada civil como secretaria plana mayor BIM DINA. Almuna Guzmán, Palmira Isabel, oficial de Carabineros, Ayudante Comandancia BIM y DINA. Iribarren Ledermann, Emilio, “Joel”, después de su detención pasa a colaborar con la DINA, en identificación de compañeros, documentación y archivos. Empleado DINA. Merino Vega, Marcia Alejandra Evelyn, “Flaca Alejandra”, al ser detenida se convierte en colaboradora para la captura de sus compañeros. Analista y secretaria plana mayor BIM, DINA – CNI. Empleada civil de Ejército. Pincetti Gac, Osvaldo Andrés, “Doctor Mortis”, “El Brujo”, paramédico, empleado civil de Ejército, DINA – CNI. Interrogador, usaba técnicas de hipnosis, estuvo en Londres 38, Villa Grimaldi y Colonia Dignidad. Vinculado desparecimiento Edwin Van Yurik, tortura Adriana Bohórquez; formó parte de la comitiva que detuvo en Paraguay a Jorge Fuentes Alarcón. Uribe Gomes, María Alicia, “Carola”, se convierte en colaboradora de la Dina tras su detención. Realiza actividades de secretaria y análisis en la Brigada Purén, DINA – CNI. Empleada civil de Ejército.

CUATRO ALAMOS

Manzo Durán José, “Carapálida” “Lucero”, Teniente de gendarmería en comisión de servicio en la DINA, comandante del recinto de Incomunicación DINA de Cuatro Alamos; Muchas personas fueron sacadas de allí y nunca más volvieron. De este lugar salió para desaparecer “Mauro”, (Carlos Carrasco Matus) un guardia que vigilaba a los presos, con quienes tenía una actitud humanitaria. Manzo ha sido acusado además como violador.

LOS ARCHIVOS DE LA REPRESIÓN

Seccatore Gómez, Italo Alberto, oficial de ejército, responsable de la modernización del sistema de archivos computacionales de la DINA, con dos sistemas de ingresos: uno con la lista de detenidos en el tiempo, y otro, con las listas de detenidos desaparecidos. Antes de su retiro, trató de convencer a Luz Arce que no hablara ante la Comisión Verdad y Reconciliación.


El Mundo

11 de Septiembre 2013

El infierno en Chile

La primera vez que Lelia Pérez sintió la quemadura de la picana fue de manos de un soldado chileno. Tenía 16 años, era estudiante de secundaria y fue utilizada como conejillo de indias para que las fuerzas de seguridad de Pinochet perfeccionasen sus técnicas de tortura. Ni siquiera se molestaron en hacerle preguntas.
"Les iban enseñando a otros cómo se hace un interrogatorio, cómo se aplica la corriente, dónde, por cuánto tiempo. Les van explicando y uno está allí y le van aplicando corriente... Lo primero que sentí es que no me estaba pasando a mí. Tenía la impresión de que me miraba a mí misma desde otro lugar. Fue brutal", dice.
El 11 de septiembre de 1973, Augusto Pinochet tomó el poder en Chile por la fuerza. En los días siguientes al golpe de Estado militar, cientos de personas fueron detenidas y llevadas a los dos principales estadios de la capital, Santiago. Lelia cuenta a Amnistía Internacional que la detuvieron junto con 10 compañeros de clase y les llevaron al estadio Chile -llamado actualmente Víctor Jara porque el cantante estuvo detenido allí-. Tenían a los detenidos en las tribunas, con las manos atadas, mientras los soldados apuntaban continuamente con sus ametralladoras.
Lelia Pérez a los 16 años. | AILelia Pérez a los 16 años. | AI
"Perdías la noción del tiempo porque las luces estaban constantemente encendidas. Sólo sabíamos si era de día o de noche cuando veíamos a los guardias comer", cuenta. Mientras los detenidos miraban, los soldados construyeron unas cabinas especiales. Allí se cometieron las peores torturas.
Lelia pasó cinco días en el estadio Chile. Finalmente, la liberaron sin ninguna explicación, sacándola a la calle en mitad de la noche. "Iba con ropa de otras personas que habíamos visto cómo asesinaban. Nos dejaron salir muy cerca del estadio. Era el toque de queda y la calle estaba llena de prostíbulos. Las mujeres me acogieron, me bañaron y me prestaron ropa. Entré de 16 años y salí de 60".
Esos días de horror fueron sólo el principio de una larga historia que llevó a Lelia a algunas de las peores prisiones de Pinochet. Estuvo detenida tres veces en un periodo de dos años, y en cada una de ellas los soldados del brutal régimen de Pinochet la maltrataron y torturaron.
Un país de terror
Lelia Pérez, hoy, reivindicando la memoria de los desaparecidos. | AILelia Pérez, hoy, reivindicando la memoria de los desaparecidos. | AI
Cuando Lelia salió del estadio Chile, su país era casi irreconocible. Pinochet había impuesto restricciones a los ciudadanos y se estaba deteniendo a miles de activistas sociales, maestros, abogados, sindicalistas y estudiantes, que eran encerrados en centros clandestinos de todo el país.
Sin arredrarse por su experiencia, Lelia se matriculó en la Universidad Técnica del Estado, conocida por su activismo político, para estudiar Historia. Pero pagó un alto precio y su libertad duró poco. Una noche de finales de octubre de 1975, la policía política de Pinochet llamó a su puerta una vez más. La detuvieron a ella y a su novio.
"Me hicieron salir de la casa esposada. Me subieron a un coche, me colocaron cinta adhesiva en los ojos y gafas oscuras. La cinta adhesiva era para que yo no viese a dónde me llevan y las gafas para que la gente que está en la calle no vises que tú estás así". El coche tardó unos 30 minutos en recorrer la distancia entre el centro de Santiago y Villa Grimaldi, una antigua casa colonial de recreo que había tomado la DINA —la policía política de Pinochet— para usarla como centro de detención y tortura.
"De ahí fui trasladada a una especie de oficina donde me tomaron los datos y me llevaron a una sala de interrogatorio con una cama de dos niveles, metálica. Había un compañero que estaba siendo interrogado en la parte de arriba, a mí me colocan en la de abajo y a mi pareja la amarraron al camarote. Estaban interrogando a tres personas simultáneamente y utilizando la misma descarga eléctrica para las tres. Mi interrogatorio terminó por la mañana, antes del desayuno".
En Villa Grimaldi se sometía a las personas detenidas a electroshocks y simulacros de ahogamiento, les sumergían la cabeza en cubos llenos de orina y excrementos, los asfixiaban con bolsas, les colgaban de los pies o de las manos y los golpeaban... Muchas mujeres fueron violadas y para algunas personas, el castigo fue la muerte. Para los detenidos, la oscura y húmeda celda era el único mundo que existía y, con el tiempo, surgió un sentimiento de comunidad.
"Cuando llegas después de un interrogatorio y te tiran en la celda de las mujeres, te cierran la puerta e inmediatamente sientes que alguien viene, te acuesta, te levanta la venda, te moja los labios... Generalmente las descargas eléctricas te hacen transpirar mucho, te deshidratas muy rápido, entonces tienes mucha sed", cuenta. Se calcula que en Villa Grimaldi entraron unas 4.500 personas. Muchas no salieron jamás y cientos de ellas siguen desaparecidas.
Lelia pasó casi un año allí. Luego la trasladaron a un campo de trabajo donde estuvo otros 12 meses, hasta que la obligaron a salir del país a finales de 1976. Más de diez años después, cuando Pinochet fue destituido tras un referéndum general, regresó a Chile y a Villa Grimaldi para tratar de reconciliarse con el pasado. Ahora la casa colonial es un centro cultural para la comunidad local. "Este lugar que era clandestino hoy es abierto. Fue un sitio de destrucción y lo convertimos en un sitio de construcción. Este lugar que trató de asesinar ahora propugna la vida", cuenta.


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